Thursday, December 21, 2006

Kill Wolf, Volume II

Aprovechando que no sé cuándo volveré a escribir, os dejo la segunda parte de la traducción para que os vayáis entreteniendo las primeras horas de vacaciones (para los afortunados que las tengan).

Las ristras de ajos ahuyentan a los vampiros. Un niño de ojos azules que nazca al revés la víspera de San Juan tendrá el don de la profecía. Cuando los aldeanos descubren a una bruja - alguna vieja cuyos quesos se curan mientras que los de sus vecinos no cuajan, o tal vez otra cuyo gato negro, ¡qué siniestro!, la sigue todo el tiempo, desnudan a la anciana y la examinan en busca del tercer pezón mediante el que alimenta a su familiar. Lo encuentran enseguida. Entonces la lapidan hasta que muere.
Invierno y frío.
Ve y visita a la abuela, que ha estado enferma. Llévale las pastas que he preparado para ella y un poco de mantequilla.
La niña buena hace lo que su madre le manda - un penoso camino de cinco millas que atraviesa el bosque; no te salgas del camino, recuerda que hay osos, jabalíes salvajes, lobos hambrientos. Ven, toma el cuchillo de caza de papá: sabes cómo utilizarlo.
La niña se protege del frío con una capa zarrapastrosa de piel de oveja, conoce el bosque lo suficiente como para no temerlo, pero sabe que ha de permanecer en guardia. Cuando escuchó el escalofriante aullido de un lobo, dejó caer la comida, sacó su cuchillo y se giró hacia la bestia.

Mirarse el "omblibito"

¿Mi blog, un espacio de denuncia? ¿Un vulgar antro de reunión virtual de críticos de los males de esta sociedad? ¿Mi blog? ¿Para qué?
Sincerémonos. Creamos blogs para mimar esa cicatriz (más o menos bonita dependiendo de la pericia de la comadrona) , el rastro del apéndice que nos unía a mamá... No voy a entrar en consideraciones freudianas.
A lo que iba. Aunque no creé este blog con esa intención, a veces me encuentro con situaciones que me desquician. For instance (lo siento, Doc, no puedo evitarlo, lo escribo según va saliendo), y aunque no pueda dar nombres, no me resisto a contaros la última.
Dramatis Personae: profesora de universidad, becaria que no ha perdido la fe en el espíritu humano (aún).
P: De modo que necesitas referencias para una solicitud.
B: Sí... ¿Has pensado en alguien?
P: Bien, veamos... Están X e Y, por su parte no habrá problema.
B: Genial.
P: Y la tercera... ¿Conoces a Z?
(La becaria pone el codo en la mesa y apoya la barbilla en la mano. Hace memoria)
B: Sí, claro. Z, la pareja de W (W es del mismo sexo que Z).
(La profesora tuerce el gesto y mira a la becaria con el ceño fruncido. La becaria está asombrada porque recuerda que en el Primer Acto W le presentó a Z como "su pareja").
P: No, no, te confundes. Z y W comparten una buena amistad, eso es todo.

La becaria se pasa la tarde recordando el momento en que se encontró con Z y W, tratando de hacer memoria. ¿La habrían engañado sus oídos? Días después se entera por oscuros medios que W y Z no sólo comparten amistad, sino un contrato legal celebrado en el Ayuntamiento. Y, aunque ella odie la palabra, literalmente alucina con la hipocresía de la gente. Y no la de la profesora en exclusiva, porque, ¿a qué viene el celo con que W oculta su relación? Es difícil evitarlo, pero ¿qué más da lo que piensen los demás?

Sed fieles a lo que sois. El infierno está lleno de personas que se traicionaron a sí mismas.

Monday, December 18, 2006

Cet air-là (la francesita)

CET AIR-LÀ

Quand ils sont longs les jours de pluie
Quand je suis seule quand je m'ennuie
Que dans un rythme monotone
Au fond de moi ton nom résonne

Il me reste cet air-là
Qui vient me parler de toi
Car en chantant cet air-là
Je ne peux penser qu'à toi

Lorsque tour à tour dans ma vie
Que je n't'ai pas vu de la semaine
Que je dis comme une litanie
À mon oreiller que je t'aime

Il me reste cet air-là
Qui vient me parler de toi
Car en chantant cet air-là
Je ne peux penser qu'à toi

Sur le triste quai d'une gare
Si un jour la vie nous sépare
Ou que ton cœur change de route
Moi j'aurai le mien en déroute

Il restera cet air-là
À jamais au fond de moi
Car pour toujours cet air-là
Parlera de toi et moi

Il restera cet air-là
À jamais au fond de moi
Et je sais que cet air-là
Te ramènera vers moi

April March (The Chick Habit). Si alguien averigua cómo conseguir el álbum, lo premiaré con su peso en chocolate, galletas o gominolas. Por cierto, francófonas desocupadas, recién licenciadas o de vacaciones, si tenéis media horita por ahí, por favor traducídmela.

Wednesday, December 13, 2006

Traducir me relaja

Lástima que no tenga mucho tiempo. Me voy a dedicar en próximas entradas a traducir una reescritura de Caperucita firmada por Ángela Carter (muy, muy libremente). Después de esto, la amaréis o la odiaréis (y a mí también). Cuando termine, copy and paste y voilá, tendréis el cuento completo (mi regalo de navidad). Intercalaré, por supuesto, toda angustiosa o irónica desventura que en dicho intervalo me suceda (¡pobres!).

El lobo
Es un país del norte; tiempo frío, corazones helados.
Frío; tormentas; bestias salvajes en el bosque. Es una vida dura. Construyen sus casas con troncos y el interior siempre está oscuro y apesta a humo. Una burda imagen de la virgen tras una vela tililante, un jamón colgado para que se cure con el humo, una ristra de setas secas. Una cama, un banco, una mesa. Vidas miserables, cortas y duras.
El Diablo es, para estos leñadores, tan real como tú y como yo, incluso más: a ti y a mí nunca nos han visto, ni siquiera saben que existimos, pero al Diablo alcanzan a verlo a menudo en los cementerios, esas ciudades de los muertos al tiempo tétricas y conmovedoras donde las tumbas se señalan mediante retratos de trazos casi infantiles de los fallecidos, sin flores que las decoren -porque allí las flores no crecen- así que en su lugar dejan pequeñas ofrendas como hogacitas de pan, a veces un pastel que roban los osos que se acercan desde los márgenes del bosque. Por las noches, en especial la noche de Walpurgis, el Diablo hace picnics en el cementerio a los que invita a las brujas. Entonces, como todo el mundo sabe, desentierran los cadáveres frescos y los devoran.

Carter, Angela. De The Bloody Chamber, Vintage 1985 (1979)

Saturday, December 09, 2006

Esto...

Ayer con la emoción (porque me encanta la crítica sobre los cuentos de hadas tradicionales y las versiones postmodernistas de los mismos, aunque no siempre esté de acuerdo con la visión de la crítica o crítico), olvidé un pequeño detalle (dijo el hada mala tras enumerar los dones que sus hermanas habían concedido a la Bella Durmiente): ¿qué cuento os marcó y por qué? ¿En la camita y con la luz apagada, os imaginábais un final alternativo? ¿Os inventaríais uno ahora?
Besos (maternales, los que os daban en la frente justo antes de arroparos).

Friday, December 08, 2006

Final alternativo

En uno de mis cursos de doctorado dedicamos unas doce horas a comentar el cuento "La Bella y la Bestia". Recuerdo que empezamos con la lectura psicológica; analizamos a la Bestia como hipertrofia de los caracteres masculinos -cuerpo velludo, voz atronadora, furia desbocada, autoritarismo-, también la imposición a Bella de someterse a todo y amar lo que al principio sólo le infunde rechazo y horror... Y el cuento cumpliendo con su función implícita de suavizar el shock que les espera a las niñas tras su boda de ensueño: el descubrimiento del cuerpo masculino y el sexo, que, en la época en que se escribe el cuento en su forma actual (puesto que bebe de fuentes más antiguas) se entendía como una experiencia traumática que las jovencitas debían vivir como un sacrificio (aunque la narradora dejaba una puerta abierta a la esperanza: al final la Bestia resultaba ser el más apuesto de los príncipes). Como colofón leímos una reescritura postomodernista del cuento, firmada por Angela Carter, que os recomiendo de corazón, y por tanto no os voy a destripar; basta con que sepáis que en lugar de una Bella sumisa y dócil, dispuesta a sacrificarse, esta Bella se comporta como una mujer adulta y madura (el contexto sensual y decadente, y sobre todo el final, cortan el aliento).

Bien. Como modo de conocernos mejor y establecer una dinámica de grupo, el primer día el profesor nos propuso que eligiéramos nuestro cuento favorito y explicásemos el porqué de nuestra elección. "My favourite tale is Little Red Riding Hood. Why? Because... Well, because..." Y ahí terminó mi intervención. Sabía que Caperucita Roja era mi cuento favorito, pero desconocía la razón. A lo largo de estos años he reflexionado sobre el tema (¿por qué malgastamos el tiempo pensando en la respuesta perfecta a preguntas enterradas en el pasado?) y creo que lo he descubierto: me encanta Caperucita Roja porque te anticipas al personaje. De niña disfrutaba sabiendo que el bulto bajo las sábanas de la abuelita, en la oscuridad de la cabaña perfumada de hierbas medicinales y miel, en realidad no era la abuelita. Y ese placer se intensificaba con cada segundo que Caperucita arañaba al cumplimiento de su cruel destino mediante observaciones insulsas (nunca, desde entonces, la estulticia ha vuelto a resultarme tan atrayente). En mi mente, Caperucita se entretenía hasta con el último, insignificante pelito de la barba de su "abuela". Y yo me retorcía, primero bajo la vista de mis padres, que seguro que se partían de risa, luego -bien pronto: la lectura me acompaña desde que recuerdo- sujetando el libro enorme con ayud de las rodillas, pensando que en cualquier momento, en cuanto mi madre recuperase el aliento o yo siguiese leyendo, el lobo iba a saltar de la cama, para sorpresa de la niña, y devorarla de un solo bocado, condenada a muerte hasta que el viril y sagaz leñador la sacase de la tripa de un tajazo.
Para ser fiel a la persona que soy ahora, siento que le debo otro final a Caperucita. Recordad, queridos niños que una vez fuisteis y seguís siendo en el fondo, que la tradición literaria oral la determinan los narradores (y no el negocio editorial).

Y el lobo se la tragó de un bocado. Caperucita descendió por el esófago y aterrizó sobre algo blando. Sabía que se encontraba en el estómago y alargó el brazo para averiguar qué le hacía compañía en tan estrecha e incómoda estancia. Otra mano se aferró a la suya con desesperación. Su abuela. Si no salían pronto de allí, ambas se ahogarían. Notó que la soltaba un instante para depositar algo en su mano. Por el tacto, Caperucita supo que se trataba de un pequeño cuchillo de cocina. Y entonces, con determinación y valentía, se abrió paso desde las entrañas del lobo al exterior. Ayudó a continuación a salir a su abuelita. Ante el espectáculo de la anciana y la niña cubiertas de sangre y tripas, un leñador que pasaba por allí no pudo contenerse y se retiró a vomitar a unos arbustos. Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

Posibles críticas:
a) ¿Son Caperucita y su abuela inmunes a los jugos gástricos? Lo son (licencia poética);
b) ¿No me da pena el lobo? No. El lobo ha intentado comérselas.

Besos, queridos niños que una vez fuisteis y seguís siendo en el fondo.

Tuesday, December 05, 2006

Song of myself

I celebrate myself, and sing myself,
And what I assume you shall assume,
For every atom belonging to me as good belongs to you.
I loafe and invite my soul,
I lean and loafe at my ease observing
a spear of summer grass.

Creeds and schools in abeyance,
Retiring back a while sufficed at what they
are, but never forgotten,
I harbor for good or bad, I permit to speak
at every hazard,
Nature without check with original energy.

(Del Canto I)

Me celebro y me canto
Y lo que es mío también te pertenece
Porque que cada átomo de mi cuerpo es tuyo también
Malcrío mi alma
Me abandono a la indolencia observando
un tallo de hierba de verano

Queden en silencio escuelas y sectas
que han cumplido ya su propósito
-aunque no las olvidaré-,
soy la fuente del bien y el mal, por fin hablo
sin temor a represalias,
naturaleza desatada que desborda energía primordial.

Walt Whitman.
(Doble ración de egolatría, marchando). En serio, conviene quererse y celebrarse un poquito a uno mismo.

Cuesta tanto cambiar (tributo al egocentrismo)

Sufrí un bajón al cumplir los 26 (véase post del 28 de septiembre). 25 sonaba bien ("Se me supone cierta madurez, aunque todavía soy joven para que me disculpen la tontería", con la voz rasposa de Janis recordándome que "I'm twenty-five years older now"): tener uno más me hace sentir como si alguien me hubiese sacado a rastras de una fiesta y me hubiese dejado a las puertas de la Edad Adulta, con todas las responsabilidades que eso conlleva. Decidí entonces que una foma de afrontarlo bien podría ser tratando de enmendar mis defectos; a estas alturas, me doy cuenta que me va a llevar muchísimo más tiempo de lo que me ilusionaba pensar el día de mi cumpleaños. Pese a todo, no renuncio a mi empeño.
Bajo diez minutos a tomarme un café.

Wednesday, November 29, 2006

¿El fin del machismo?

Cuando creces, y en mi caso cuando creces y estudias crítica feminista, postfeminista y postcolonial, te das cuenta de la cantidad de pensamientos no originales que rondan por tu mente, que acatas y respetas como si hubieras sido tú en realidad quien los ha formulado. Tiendes a seguirlos a rajatabla y no te los cuestionas porque te los han inculcado primero tus padres, luego tus profesores y, al fin y al cabo, la sociedad en conjunto. Y tú eres una niña, un proyecto de persona aún sin formar que debe someterse a los dictados de los mayores. En eso reflexionaba tras uno de los momentos más descorazonadores en el tiempo que llevo dando clase.
Aparecieron los títulos de crédito, me levanté a encender las luces. Acababa "La Mujer del Teniente Francés", adaptación de la novela del mismo título. Muy, muy por encima: en la época victoriana, una mujer sin recursos económicos decide no someterse a los dictados de una comunidad cerril y clasista, aunque para conseguir hacer realidad el futuro que anhela tenga que engañar al hombre del que está enamorada (la novela tiene dos finales, aunque en ambos se produce un reencuentro en que ella le explica su versión al protagonista: en uno, ella vuelve con él; en el otro, decide quedarse sola). Quedaban cinco minutos escasos, que decidí aprovechar con una discusión sobre la película.
-¿Y? ¿Qué os ha parecido?
- Que todas las mujeres son unas zorras.
Me quedé sin habla. El comentario lo había hecho... Pues si aceptamos la definición, una zorra, una chica preciosa de unos veinte años, con una vocecita dulce. No supe cómo responder. Creo que el resto percibió mi falta de reacción, porque enseguida sacaron otros temas de conversación. (Dios mío... Acaba de ocurrírseme que tal vez esta chica dé clase dentro de unos escasos cinco años a niñps pequeños, enseñándoles, aunque no sea del todo consciente de ello, que las mujeres están genéticamente dotadas para la manipulación, el engaño y ... la zorrería, si es que la palabra existe).
Segundo choque con la realidad. Revista Marie Claire (mi madre es modista y siempre hay revistas de ese tipo por casa). Sección de opinión "A favor y en contra de: Salir sólo chicas". Argumentos a favor: "Salid solas. Siempre es divertido resultar patéticas", y "Si salís sin hombres, experimentaréis los sufrimientos de la vida real. No os abrirán la puerta del coche, pagaréis la cuenta del restaurante y tendréis que volver en bus"...
¿Cuándo han nombrado a Susanita directora de una revista?
El artículo lo firmaba Empar Moliner, sin embargo, lo que me lleva a pensar que entran en juego grandes dosis de ironía. Y aquí mi segunda pregunta: ¿cuántas mujeres de las que leen Marie Claire sabrían distinguir la ironía del tocino?
Hay días en que me levanto y me doy de bruces con mi campana de cristal.
L... Mañana subo el cable USB, más conocido como chismín, y te mando la canción (I promise!)

Sunday, November 26, 2006

Exclusiva...

Que viene a ser la traducción de Scoop. Me ha gustado la película, muy en la línea de Woody Allen (si la fórmula lleva casi cuarenta años funcionando, ¿para qué cambiarla?): diálogos ingenio(u)sos, Woody Allen interpretándose a sí mismo... Aunque los primeros cinco minutos te dan ganas de arrancarte un brazo y méterselo a Scarlett Johanson en la boca, de alguna manera consigue convertir la sobreactuación en despiste y dulzura, y al final sientes mucha simpatía por ella (o a mí me ha ocurrido). Y Hugh Jackman (sorry if my spelling is wrong) parece... Un momento, ¿ES británico? Me asaltan las dudas. Si os gusta el cine de Allen, id a verla. Disfrutaréis. Los demás... Bueno, si hay alguien en mi entorno profriki que lo aborrezca (y he dicho aborrecer, que no es lo mismo que "No me apasiona pero tampoco lo odio"), sería una sorpresa.

Wednesday, November 22, 2006

So, so, so far away

So far away
Come on I'll take you far away
Let's get away
Come on let's make a get away

Once you have loved someone this much
you doubt it could fade
despite how much you'd like it to
God how you'd like it

you'd like it to fade

Let's fade together
Let's fade forever
Let's fade together
Let's fade forever
Let's fade together

If we get away
You know we might just stay away
So stay awake
Oh, why the hell should I stay awake?
When you're far away
Oh god you are so far away

I looked at your wall
Saw that old passport photograph
I look like I've just jumped the Berlin Wall
Berlin I love you
I'm starting to fade...
Franz Ferdinand
La canción que no ha parado de sonar en mi MP3 esta tarde (sí, tengo una de esas tardes). Escuchadla si no lo habéis hecho aún. Dedicada a quienes no se decidan entre dejar que se esfume un amor o esfumarse con la persona amada.

Tuesday, November 21, 2006

Aletargamiento

La palabra misma en tanto que fenómeno físico transmite el significado: su longitud, su cadencia, el modo en que sus fonemas se repantingan los unos sobre los otros (mira por dónde sale mi formación como lingüista). Acabo de volver y ya echo de menos el sofá de casa de mis padres, con su mantita acogedora y sus brazos siempre dispuesto a acogerme como la hija pródiga que soy. Allí, qué curioso, echaba de menos el ritual diario de sentarme frente a la pantalla parpadeante y asomarme unos minutos a vuestras vidas (¿Qué tal le irá a L/S en su exilio deseado? ¿Seguirá el Dr. denunciando el sistema industrial chino desde el humilde púlpito de su blog?¿Habrá atrapado allá en la selva panameña el monstruo nocturno a M, lo habrá rodeado con sus... ¿brazos??No creo que pueda hablarse de brazos si se trata de una masa infecta y carente de forma). En fin, que después de la estresante semana pasada, estoy de vuelta (alive and kicking). Doc, cuando tenga un par de horas libres me pondré en serio con tu blog (asusta la cantidad de entradas que acabo de ver). L, pues... Seguiremos coinciendo a horas extrañas. Y M, que no suele leer mi blog (me consta): cuidado con las cosas reptantes.

Thursday, November 09, 2006

Censura

Reporteros Sin Fronteras ha denunciado que varios blogueros (¿bloguistas?... Whatever) han sido encarcelados en Egipto acusados de utilizar su espacio para criticar a, o difundir propaganda en contra de, el gobierno. Si habéis pensado "Lógico, país tercermundista y fanatizado", os informo de que el ex-Secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld, planea (o planeaba, no lo tengo muy claro) crear una unidad de internautas especializados en detectar y denunciar a quienes difundan en Internet argumentos contrarios a la guerra de Irak. Voy a aportar mi granito de arena y ponérselo fácil.

Sr. Rumsfeld: el hecho de referirse al ataque y la invasión de un país como "guerra" no sólo no consigue su propósito, sino que pone de manifiesto la manipulación ideológica con que el señor Bush y su gabinete, del que usted forma parte, pretenden encubrir su proyecto de controlar militarmente la zona del Golfo Pérsico y asegurarse el libre acceso a sus recursos petrolíferos. ¿Cómo justificaría, si no fuera recurriendo a esa burda mentira, la muerte de miles de civiles inocentes?
Atte.,
Virginia Fernández Canedo

(Abajo la censura)

Monday, November 06, 2006

No soy mala hierba, sólo... Hierba en mal lugar

A veces basta un gesto, una mirada o una reflexión dicha en voz alta - que encaja tanto contigo que piensas que te la han arrancado de la mente como una zanahoria madura (ahí va mi pequeño homenaje a Bugs Bunny, único personaje de los Looney Tunes que me sigue cayendo bien pese a las toneladas de merchandising bajo las que está enterrada mi simpatía por el resto de sus compañeros) - para saber que esa persona sentada frente a ti va a formar parte de tu vida, por tiempo más o menos limitado (¿y acaso importa eso al principio?), que, como diría algún gomito/encefalograma plano (gracias por ampliar mi vocabulario, Doc), "habéis conectado". ¿Os ha pasado alguna vez? No hablo sólo de relaciones con el sexo opuesto, también de amistades o incluso de personas con las que habéis compartido nada más que unos días (o incluso una noche de insomnio en el tren). Me refiero a ese momento en que saboreas la sensación de "encontrarte a ti misma en el otro", indescriptible: durante unos instantes no eres capaz de imaginarte en otro lugar y con otra persona, porque tu vida adquiere un sentido que antes no había tenido.
Por supuesto, luego te decepcionan y tú los decepcionas, te enfadas, te cansan, te sorprenden con detalles que encuentras desagradables e indignos de esas personas a las que habías idealizado, no entienden tus pequeñas manías, os convertís otra vez en dos desconocidos... Para el resto de vuestras vidas o lo que os dure el cabreo (it all depends).
Volviendo al principio, malas hierbitas mías/frikis de toda especie y género (tengo que dejar este tonillo que apesta a Gloria Fuertes): cuando discutáis conmigo o con quien sea, haced un esfuerzo por recordar ese momento perfecto, recreadlo en vuestra imaginación; recordad lo que la otra persona logró haceros sentir.
Moralejas aparte, ayer vi Janis y John. ¿Alguno la ha visto?¿Qué opinión os merece? A mí me dio la impresión de que pretendían rodar una comedia negra y los lacrimógenos últimos diez minutos echan por tierra todo el esfuerzo; y, por Dios, si era necesario incluir una canción de Joplin en la película, ¿no hubiera sido mejor que la versionaran en lugar de obligar a la actriz a que hiciera un playback tan estridente?

Tuesday, October 31, 2006

I am the "who" when you ask "Who's there?"

Víspera de Todos los Santos. En aldeas perdidas de Galicia los viejos alzan la vista hacia el monte que se cierne sobre las casitas arracimadas y se persignan antes de murmurar una oración por la salvación de las ánimas de la Santa Compaña, que en su limbo frío y desapacible disponen sus candiles para la salida de esta noche. En México los cementerios se llenan de flores y adornos de plástico y papel en una algarabía de colores a la que en unas horas se sumarán las velas, el licor y la comida y el bullicio de los que acuden a celebrar esa fiesta con los suyos (ejemplo de sincretismo entre el antiquísimo culto azteca y el católico de los conquistadores... Una vez superado el choque irracional, salieron los dioses aztecas a hurtadillas de sus altares destrozados y encontraron refugio en las iglesias españolas ... Y hasta hoy). En Cacabelos, alrededor de un buen fuego, mis abuelos y tíos les quitarán el polvo a las historias de siempre mientras una mano encallecida y de nudillos gruesos como raíces de vid da vueltas sin descanso al tambor de las castañas. Y cada vez que uno de los frutos estalle, alguien recordará que un alma ha dejado el purgatorio para entrar en el cielo.
Pasadlo bien, celebradlo de alguna manera creáis o no. Besos.

Thursday, October 26, 2006

I was younger then, and my face was not then drained of blood

Imaginad que os despertáis una mañana y leéis en el periódico que una serie de pruebas os incrimina en un delito. ¿Quién en vuestro círculo de conocidos albergaría dudas sobre vuestra inocencia? ¿Llegaría alguien a pensar que sois vosotros los culpables? Me temo que en mi caso, el bibliotecario de mi pueblo, tan pronto como terminase de leer la noticia, se presentaría en comisaría para declarar en mi contra: juraría y perjuraría, sobre la Biblia, el Corán, o lo que fuese, que era una adolescente huraña y poco común; que pasaba las horas muertas en la biblioteca; que tenía un gusto malsano por las novelas de Stephen King; y, que de haber tenido acceso a un arma de fuego, hubiera inaugurado en España la tradición estadounidense de poner punto final a mis traumas de inadaptada en una orgía de sangre (lo de inadaptada debería figurar entre comillas; vivía tan encerrada en mi mundo que si alguien en el instituto intentó hacerme la vida imposible,- qué desperdicio de mala leche- no me di ni cuenta). Sé que estáis pensando que exagero, así que os transcribo una de nuestras conversaciones:
- ¿Este?
- Sí.
- Vaya, otro de Stephen King (sonrisa incómoda: labios estirados y ceño fruncido). Te gusta mucho ese autor, no (atención a la ausencia de signos de interrogación).
- Bueno...
- ¿No deberías leer otro tipo de libros? ¿Para gente de tu edad?
Ahora que lo pienso, tal vez la adolescencia sea la edad perfecta para leer a Stephen King, ya que a partir de los veinte sueles desarrollar cierto criterio literario (no todo el mundo, de acuerdo). Supongo, volviendo a mi entrañable relato de infancia, que mi buen bibliotecario se refería a libros como Mujercitas, o Ana de las Tejas Verdes. Qué lástima.
Se acerca Halloween y si, como a mí, en estas fechas os da por leer cuentos de terror, os recomiendo:
Carrie, El Resplandor, It (los únicos de King que yo salvaría de la quema);
cualquier relato victoriano. Si tengo que elegir, "To be Taken with a Grain of Salt" (está en la red; sólo tenéis que copiar el título de esta entrada y pegarlo en Google), de Dickens. Si pensáis que por firmar el (al parecer) nunca suficientemente versionado en sitcoms americanas "Cuento de Navidad" el señor Dickens era un viejecito entrañable y con un punto ñoño, esto os servirá para reconciliaros con él. Que al protagonista se le aparezca un muerto cuando le muestran el retrato del mismo en vida, y en lugar de divagar sobre la frontera mística entre los dos mundos, y clamar justicia con voz ululante el aparecido le murmure: Entonces era más joven, y mi rostro no tenía la palidez que ahora muestra, es para quitarse el sombrero (Look and learn, Stephen, look and learn).

Tuesday, October 24, 2006

Artesanos

Llevo varios días en plena crisis creativa y creo que el blog se resiente (¿lo habéis notado?). Llevaba unos diez minutos escribiendo y borrando, reescribiendo y reformulando pensamientos (me sentía como suelo al escribir mi tesina), cada vez más nerviosa y frustrada. Bien, voy a intentarlo una vez más y os ruego: sed benevolentes.
Todos convivimos con el fantasma del niño que una vez fuimos. Confieso que la idea me parece poco más que una forma burda y ñoña de justificar comportamientos que no se espera de los adultos. Tener imaginación - en el sentido particular de invocar imágenes- en este caso es además contraproducente: cuando escucho la frasecita no hago más que imaginarme a la niña que fui sentada en una silla frente a mí, con los rizos oscuros tapándole la frente, el ceño fruncido, las piernas colgando y los brazos cruzados, con una expresión de "¿Y bien?" tan obvia que casi la escucho chillándome recriminaciones (sí, era una de esas niñas maliciosas y cabronas que parece que nunca han roto un plato). ¿Y esta digresión? De vez en cuando necesito tomarme un tiempo, coger mis abalorios y herramientas y fabricar pendientes. Dejo que los pequeños trozos de cristal resbalen entre mis dedos mientras visualizo los diseños, y unos quince o veinte minutos más tarde tengo entre las manos dos pequeñas piezas; la idea ha cobrado forma y por unos instantes siento una satisfacción díficil de explicar con palabras, del todo distinta a la sensación de puro alivio que me embargaba al salir de un examen.
Supongo, espero y deseo ver mi tesis impresa y encuadernada en un futuro aún muy incierto.
Me encanta lo que estoy haciendo y espero dedicarme a la enseñanza, así que no os asustéis. No voy a fugarme a Ibiza a tejer jerseys. Y con todo, con los abalorios captando la luz en la palma de mi mano, no puedo evitar preguntarme

Thursday, October 19, 2006

Kit de supervivencia

Escuchaba un programa de radio esta tarde en que entrevistaban al publicista que ideó el anuncio de Bruce Lee ( ese que incluí en la lista de tonterías que me hacían feliz), quien contaba que sus dos héroes infantiles habían sido el susodicho Lee y MacGyver (¿McGiver?). Y como pertenecía a esa generación de niños a los que la tecnología no les había hipertrofiado el pulgar y atrofiado la imaginación a cambio, no me sorprendió oírle contar que de niño llevaba siempre encima su kit de supervivencia, que consistía en dos nunchakos (¿nunchakus?) fabricados por él mismo y aguja e hilo por si tenía que coserse alguna herida. Lo llevaba siempre con él por si lo raptaban y tenía que arreglárselas para huir, por supuesto.
Así que después del bajón de ayer y con la secreta esperanza de que os animéis a escribir (Sun, Doc... Suerte que a vosotros no hay que pedíroslo. Y el resto, visitad sus blogs), mi pregunta es:
¿Qué os llevaríais en vuestro kit de supervivencia? ¿A qué no podríais renunciar ahora mismo, mientras formulo la pregunta? ¿Una barrita energética o medicina para el alma? No valen ni el móvil ni la tarjeta de crédito: be original, please. Número máx. de artículos: 5. Allá van los míos (a día de hoy, 19 de octubre del 2006):
- Una barra de cacao para los labios (qué tontería, pensaréis, pero ha sido lo primero que se me ha ocurrido);
- Un paquete de pañuelos de papel;
- Ariel de Sylvia Plath;
- Chocolate;
- Un DVD con el anuncio de Bruce Lee
Adivinad en qué punto se desinfló mi imaginación. Venga, ceded y haceos fans (quoted from L-Kan). Haceos, palabra cacofónica, ¿no?

Wednesday, October 18, 2006

Que alguien me lo explique...

¿Por qué dependemos tanto de la opinión que merecemos a los demás?¿Por qué nos importa el qué dirán? ¿Acaso el hecho de que a una persona, o a varias personas, no les caigas bien va a cambiar el rumbo de tu existencia? Alguien que te mangonea o trata de hacerlo: ¿tiene complejo de superioridad o está encubriendo su propia debilidad? ¿Por qué el proceso de construcción de la identidad personal implica hacer lo posible, lícito o no, por que el otro nos devuelva la imagen de nosotros mismos que anhelamos? ¿Por qué a veces sentimos que no estamos a la altura de las circunstancias y otras veces nos decepcionan y nos hieren sin siquiera darse cuenta?¿Por qué hay días en que es todo tan gris y horrible (y no me refiero al tiempo atmosférico)?

Thursday, October 12, 2006

Se busca psicoanalista (precio a convenir)

Dos sueños extraños que he tenido estas últimas noches. Os los cuento y me comentáis, aunque advierto que más vale que vuestras tarifas resulten asequibles.
Sueño a): Flechas
(Debéis saber que estoy leyendo El Rey Transparente, de Rosa Montero, la historia de la campesina Leola que para rescatar a su prometido se hace pasar por guerrero... Así que entra en juego la sugestión). Estamos sitiados. No reconozco el sitio, a veces da la impresión de que estamos en un castillo y otras juraría que nos protege la cúpula de una iglesia. Hay soldados y no parece importarles que yo pulule por ahí. No sé bien por qué estoy aquí ni lo que se espera de mí. De pronto suenan las trompetas y todo el mundo corre a protegerse. Yo encuentro refugio bajo un arco. Lo comparto con una chica muerta de miedo. Alzamos la vista y vemos llover las flechas sobre el muro de enfrente. Cuando amaina la lluvia, sé que estoy herida (¿cómo? Es imposible desde donde estoy y me doy cuenta de ello en el sueño - soy analítica y racional hasta para lo onírico). Justo debajo o encima del ombligo. No duele. Miro sin histerismos el agujero de donde mana la sangre, de un rojo muy vivo. Y ahí me despierto.
Sueño b): Extra en una película de los sesenta
Estoy en mi casa. Todo lo que me rodea -mobiliario, vestidos, objetos- parecen sacados de una película de Marisol. Una chica (¿amiga mía?) duda entre dos chicos, su novio formal -moreno, delgado, con un rostro extraño, intenso- y uno pelirrojo (¿pelirrojo?). Sigo la trama sin involucrarme. De pronto presiento que el novio va a buscar a la chica para asesinarla, delante de todos los chicos peinados a lo Beatle y las chicas con vestidos cortos de color pastel. Sé que tengo que hacer algo, adelantarme a él para avisarla, tratar de impedírselo. Entro y salgo de cuartos, cruzo pasillos, me encuentro con más extras de la película de Marisol. Esto es ridículo. Esta es mi casa y debería poder encontrar la salida, o encontrar a la chica y al pelirrojo donde sea que se hayan escondido. El novio también los está buscando. Me angustio, me sube el corazón a la boca, sigo buscando puertas. Y me despierto, con fuertes latidos y recriminándome por tener pesadillas tan kitsch.
Si tenéis tiempo libre y os animáis, contadme lo que os sugieren.