Friday, December 30, 2011

2011: Retrospectiva

Inspiro (soy respiración, no soy nada más, soy respiración... ).
Sé que teméis que deje salir a esa bestia depresiva que se alimenta de chocolate y llena su cubículo de kleenex... (s?) usados, que muy a mi pesar llevo dentro y que en cuanto me descuido me coloniza cual Imperio Británico decimonónico en expansión... Hmmm... Recuerda a un caso de posesión demoníaca, aunque mi particular niña del Exorcista viste con bata de cuadros y se deja vencer por la autocompasión y llora por las esquinas y piensa que a veces todo esto merece la pena pero que ella está metida en una sucesión de días en que nada le sale bien, sin visos de cambiar en un futuro próximo, aunque eso sí, la culpa es suya, y solamente suya... Y etc. Eso sí, la niña del Exorcista y mi bestia depresiva comparten estilista (peinado y ojeras).
Pero, y gracias a dios(a), siempre suele haber un pero, para no caer en el tópico (o lugar común, frase que significa EXACTAMENTE lo mismo y se ha puesto de moda en los medios no hace mucho), me limitaré a lo bueno:
- en enero, escapada a Lugo; acabó en una bruma alcohólica y mi primera resaca (yep... So sad), pero ¡qué diablos!
- mis alumnos de clases particulares; excepto una, los demás mejoraron sensiblemente (y se lo pasaron bien... La mayor parte del tiempo)
- mis alumnos de clases no particulares y su paciencia con mis lagunas en Lengua Castellana y su Literatura
- en julio, cena en casa de R, y M-M grabando en precario (y, sin embargo, encantador) stop-motion
- en septiembre, festival mirandés; Vetusta Morla y la atmósfera electrizante que activan con su música en directo
- en octubre, concierto en Ponferrada; Vetusta Morla y la atmósfera (etc.)
- traslado a Madrid; trabajo hasta junio (pese a la desasosegante sensación de que no estoy aprovechando mi estancia en la capital al máximo... Ni mi tiempo, puestos a confesar)
- mi familia
y,
- todos y cada uno de los minutos que he pasado en compañía de mis amigos.
(respecto a lo malo, que ha sido mucho y muy repartido - como una lotería perversa-, me contentaría con que no me cambiase en esencia; que me deje un espacio para la sonrisa; que no me obligue a dejar de confiar en que, con esfuerzo y tiempo, las cosas cambiarán para mejor... Algún día).
Y espiro (soy respiración, no soy nada más, soy respiración)...

Tuesday, October 25, 2011

Raybradburiana me acuesto...

Se le había quedado enredada aquella hermosa cita de Ray Bradbury: "Salta desde el precipio y aprenderás a desplegar las alas mientras caes". Aquella noche soñó que el suelo se acercaba a velocidad vertiginosa mientras trataba de estirar los brazos.
Wish I were good at jumping.

Friday, September 09, 2011

La mujer de Lot

Estoy leyendo Gomorra, de Roberto Saviano, aunque tal vez sería más correcto decir que estoy a un párrafo de acabar Gomorra, de Roberto Saviano. El libro es... Intenso. E irregular, pese a todo el bombo que se le dio con la película del mismo nombre; Saviano desborda talento cuando narra la historia personal de las víctimas, y a veces roza lo poético, pero en mi opinión pesa demasiado el aspecto documental. Te pierdes entre nombres de organizaciones, suborganizaciones, agrupaciones, sistemas, por no hablar de los capos, los killers, los arrepentidos y sus complejos vínculos de traición y fidelidad. En muchos sentidos, la novela te abre los ojos y te llena el estómago de indignación (y a veces puro asco), una dieta a la que me pregunto si terminaremos por acostumbrarnos. Gomorra se titula así por un texto panegírico que alguien escribió en honor de una de las víctimas de la Camorra. Comparaba su pequeña ciudad italiana con Gomorra, el sitio en que reinó el horror y el fuego mientras todos le daban la espalda, y también animaba a sus conciudadanos a volverse y denunciar, aunque eso supusiera acabar convertido en estatua de sal. Comparar Gomorra con un lugar de perdición cualquiera es tan manido que ni me paré a analizarlo pero en el pequeño texto en homenaje del amigo asesinado (que el autor no llegó a leer en su funeral por miedo a las represalias), llama la atención esa reivindicación de la figura de la mujer de Lot.
Entre los vagos recuerdos de mi temprana educación católica, la mujer de Lot es poco más que una extra bastante gris que merecía siempre un pequeño gesto de humorística reprobación por parte del sacerdote (ya os lo imagináis: meneo de cabeza, "¡Estas mujeres!"). Es el epítome de la mujer curiosa, una Eva a pequeña escala, que desobedece el mandato de Dios y por eso es castigada. Pero incluso a la tierna edad de... ¿Ocho, diez años?, me parecía un castigo desproporcionado y cruel por un acto tan humano como volverse a mirar. De hecho, conservo un recuerdo particular en rutilante technicolor de los 50, la escena de una película en que recreaban el momento en que la mujer se volvía y quedaba convertida en un pilar informe de sal, que barría a continuación el viento del desierto. Saviano me ha obligado a replantearme la interpretación de la mujer curiosa que desobedece a su marido y, por ende, a Dios mismo. Quiero decir, meses después de la destrucción de Sodoma y Gomorra, Lot y sus hijas vagan por el desierto, atormentados por la soledad, y ¡Ba... boom! Incesto. Creo que Dios los castiga también, sin llegar, eso sí, al ingenioso sadismo del que acaba de hacer gala con la mujer de Lot. Seducir a tu padre/mantener relaciones sexuales con tus hijas, en este pasaje del Antiguo Testamento, es menos grave que girar 180º y echar un vistazo.
Se ha simplificado la dimensión del gesto de la mujer de Lot. El Dios del Antiguo Testamento, Yahvé, es un dios poderoso y vengativo, que protege a los suyos solo si le demuestran fe ciega. No permite que sus seguidores pongan en duda sus decisiones. He takes no shit. La monstruosa e imperdonable falta de los ciudadanos de Sodoma y Gomorra consiste en haber dejado de adorar a Yahvé. Un dios con una autoestima saludable les habría dado la espalda sin más. Yahvé no. Y que una mujer se atreva a volverse y contemplar su vengativa destrucción, que se convierta en testigo y sienta incomprensión y horror, que sea capaz de denunciar - que ponga en duda la grandeza y la infalibilidad de Yahvé-, es lo que no puede quedar sin castigo.
En cualquier ámbito, quienes están convencidos de estar actuando en nombre de una entidad superior, sea esta una idea de estado, una nación o un dios, temen y odian a los que se atreven a volverse. Porque ese es el germen del cambio.

Sunday, August 21, 2011

The Greedy People

Había escrito hace días un largo -creedme, muy largo- post sobre el estado de la economía global desde mi humilde y muy poco informada posición pero con cada noticia que escucho/leo, me identifico más con Bart Simpson en ese episodio de una de las primeras temporadas en que sueña con comprarse el cómic número uno del Hombre Radioactivo. Recordaréis que Marge le encuentra un trabajo como chico para todo de una amable y bastante grillada ancianita que le hace arrancar las malas hierba del jardín a mano y sin guantes, limpiar los canalones también a mano y sin guantes, lavar su traje de luto y mil tareas más que siempre acababan con la señora aplicando yodo a las heridas de Bart. Al final de la semana toca día de paga y Bart recibe treinta centavos, o tal vez medio dólar, por lo que la señora le exige que le dé las gracias; esto lleva a Bart a explotar en más o menos las siguientas líneas:
- ¡Oiga, señora, puedo irme de aquí sin gritar, puedo irme de aquí sin insultarla, pero encima no espere que le dé las gracias!
Señores banqueros, puedo soportar que traten de echar balones fuera culpando de la situación a los ciudadanos que "vivíamos por encima de nuestras posibilidades" (who? Me?), pese al hecho de que sus instituciones hayan sido rescatadas con dinero público, o que justifiquen expropiar a los hipotecados sin eximirles de terminar de pagar la hipoteca. Pero no esperen que les dé las gracias.
Señor... Para proteger su intimidad, le llamaré Cario Monde, puedo soportar que el a veces estúpido y desfasado sistema legal español considere que ha pagado su deuda con la sociedad y que, por tanto, pueda conservar sus cientos de millones, y ocupar páginas y páginas de papel couché desde donde se permite dar lecciones de vida desde una supuesta superioridad moral. Pero no espere que le dé las gracias.
Y señores políticos, puedo soportar que enseñen la patita y comenten la necesidad de "moderación salarial" (necesidad que han adelantado políticos tanto del PP como del PSOE), mientras siguen subiéndose los sueldos y disfrutando de sus privilegios, a pesar de la nefasta gestión de la crisis tanto a nivel estatal como regional. Pero no esperen que les dé las gracias.



Wednesday, July 27, 2011

It's complicated

Logró quedar con ella tras muchas excusas y citas canceladas. Apagó el móvil, la obligó a hacer lo mismo, captó el ligero temblor de sus manos nerviosas, puso una cafetera al fuego y sacó dos tacitas desportilladas. Se sentó frente a ella y la miró largamente, más de un minuto.
- ¿Vas a contarme cuál es el problema?
Como buena gallega, le respondió con otra pregunta.
- ¿De cuántas horas dispones?

Monday, June 20, 2011

Retiro espiritual

Un día descubrió que llevaba tanto tiempo haciendo caso a los demás que ya no escuchaba su voz interior y decidió regalarse un retiro en medio de la nada con el propósito de volver a sintonizarla. La tercera noche en su cabaña se dio cuenta horrorizado de que, en realidad, no tenía nada que decirse.

Thursday, June 02, 2011

Acampados

Cada vez que pongo en duda la dimensión y el alcance real de sus acciones me siento como una perra. Literalmente. Y como una perra hipócrita, además, porque me permito criticar lo que considero que no funciona en el sistema, pero hasta ahora no he agarrado el saco de dormir ni me he plantado en la plaza del Ayuntamiento en Ponferrada para demostrar que esta situación ha rebasado el límite de mi (pequeño-burguesa) paciencia. Así que sí. ¿Valientes? Sí. ¿Movilización por fin? Sí, por favor, sí. ¿Debemos estarles agradecidos por hacer visible el descontento de cinco millones de parados, más los pensionistas que comen arroz y pasta todo el mes, más los funcionarios con el sueldo rebajado, más los propietarios de hipotecas a punto de perderlas (lo que no les eximirá de la deuda), más los trabajadores en el limbo de los ERES temporales, más los becarios que coleccionan másters y cobran doscientos euros? Sí, definitivamente sí, y quien no lo entienda carece de conciencia social.


Sí a todo. Sí, pero...


Las nuevas redes sociales, que han multiplicado por mil el poder de convocatoria de los grupos de protesta, constituyen un arma de doble filo. Les han dado alas por la inmediatez y la velocidad de propagación, pero les lastran por lo que implican: la carencia de una voz unívoca y una cabeza visible que ponga orden en el magnífico caos de las plazas, con esa mezcla de padres jóvenes y adultos desencantados, estudiantes, parados que ofrecen sus servicios y ancianos que se acercan a dejarles comida y demostrar su simpatía. En apariencia, la organización de los campamentos es impecable, con turnos de limpieza, talleres y guarderías. Supongo que con el fin de no dar excusas para el desalojo, se preocupan de mantener el orden en el día a día. Pero (y van dos), ¿dónde conduce todo esto? Más allá de haberse hecho por fin visibles (y, no lo olvidemos, dar ejemplo a jóvenes de toda Europa), ¿cuáles son sus planes a largo plazo? ¿Seguir en las plazas indefinidamente? Si no quieren perder el apoyo popular, ha llegado el momento de plantear alternativas: manifestaciones, plataformas, protestas organizadas... La creación de un partido político que encauce todo ese malestar y suponga una alternativa real para llevar a cabo los cambios que exige la ciudadanía. Que saboteen el sistema desde dentro, cargándose el bipartidismo que ha vuelto tan cómodos a nuestros políticos, pero que participen del juego democrático (¿qué han logrado con la llamada a la abstención?).

Desde que escribí lo anterior han pasado unos días. He leído en una carta al director del diario Público que el fenómeno de multiplicidad de propuestas al que me refería se denomina atomización; el autor de la carta compartía muchas de mis dudas y, es de suponer que, si se la publicaron, los editores del periódico consideraban que su interpretación de los hechos era acertada. Muchos acampados han abandonado la plaza por agotamiento o la falta de cohesión de los organizadores. Cada día se habla menos de Sol y de la Plaza Catalunya. Los de Ponferrada levantaron el campamento este lunes.
Y parece que, pese a todos los esfuerzos de los chicos del 15-M, cala entre la población española la noción de que un político que crea empleo (léase construcción salvaje), y que crea empleo a costa de lo que sea, pasándose por el forro las leyes de protección ambiental, las leyes sobre la seguridad de los edificios (a las imágenes de Lorca os remito), y toda ley que le impida imponer su voluntad destructivo-constructora, goza de una patente de corso que le permite aceptar sobornos por parte de promotores inmobiliarios sin temor a que la justicia pueda intervenir. Porque eso, señores, no es corrupción: es política. Y si no, pregúntenles a los italianos.
Recuerdo la cita de un estudiante que participó en las protestas de mayo del 68: "Levantamos los adoquines pensando que debajo estaba la playa, pero nos encontramos más adoquines". Pesimismo aparte, estoy segura de que la clave no está en dar con la playa, sino en levantar los adoquines.

Sunday, May 01, 2011

Criaturitas...

(Una tarjeta en la que una lectora adolescente anima a otros miembros de su tribu, encontrada en una librería -cadena de-, que ni siquiera con sus colores pastel y sus cómodos sillones logra disimular el aire impersonal de las franquicias):
"Este libro sí que es impresionante:
¡¡¡Bichos - homosexuales - amor prohibido!!!"
Después de magos, vampiros y hombres lobo, ¿habrá llegado el momento de los homosexuales?

Wednesday, March 30, 2011

Lobos

El tema llevaba rondándome un par de semanas y, si mi estado de ánimo hubiera sido otro, habría encontrado el momento y las fuerzas para escribir y sacármelo por fin de la cabeza. De niños, ¿nunca probasteis a calcar un dibujo por el primitivo - y pese a ello, efectivo- método de sujetar una hoja de papel frente a la imagen y apoyar ambas en una ventana? Simple solo en teoría, porque los codos y las muñecas empezaban a chillar de dolor al poco tiempo, y te rendías y acelerabas el proceso, despreocupada ya de las posibles imperfecciones. El resultado final dependía del tiempo que hubieras soportado la incómoda postura, pero en la mayoría de los casos, mis calcos dejaban mucho que desear, y mis trazos nunca coincidían del todo con los límites de las formas que pretendía copiar. ¿Y esto viene a cuento de...? De que es justo así como me siento. Trato de recordar las palabras que creía que me definían no hace tanto y descubro que no se ajustan a la realidad - que sí, es cambiante y fluida, pero si carecemos de un "yo" desde el que interpretarla, las cosas se ponen realmente feas. Quiero decir que me siento como si tratara de calcar a la persona que me gustaría ser y descubriese que mi copia no le hace justicia. Metáforas rebuscadas aparte, dos lobas han escapado hoy de su recinto en el Zoo de Barcelona y una de ellas ha campado a sus anchas por allí unas horas. Esa noticia me ha recordado una anécdota que suele contar mi abuela y que hacía tiempo que quería compartir aquí. Conocemos a nuestros abuelos cuando enfilan el último tramo y tendemos a pensar que la placidez con que viven sus días -salvo excepciones, sí- ha sido la pauta de su vida. Que siempre, incluso en esas fotos en blanco y negro desde las que dos jóvenes desconocidos nos sonríen, han sido unos ancianos amables. Hasta que un día descubres que esos ancianitos de vida dulce y monótona tienen una historia no tan dulce. Que tu abuelo, con catorce años si los había cumplido entonces, viajó solo más de cien kilómetros hasta una ciudad donde tuvo que hacer noche para realizar unas gestiones. Entre permitir que fuera su hijo de catorce años o dejarlo a él, a su madre y a sus hermanos pequeños a merced de unos falangistas que aparecían cada noche a abrirles la puerta de casa, por si los fugados buscaban refugio allí, mi bisabuelo optó por el mal menor. O que tu abuela pasó su infancia y parte de su juventud trabajando como pastora. Y que (aquí comienza la anécdota), siendo todavía una niña muy pequeña, sentada en un prado en medio del monte, un lobo se acercó y se llevó un cordero entre las fauces. Podría haberse quedado paralizada de miedo, que es la emoción a la que yo habría sucumbido, pero a mi abuela le pesó lo que supondría perder un cordero en casa, de modo que se levantó, cogió unas piedras y se puso a seguir al lobo. A este le había podido más la gula que el instinto, y el peso del cordero le impedía huir con la rapidez habitual. Así que unos cuantos metros después -imaginaos la escena: el lobo huyendo con el corderito entre las fauces y una niña pequeña y ceñuda siguiéndolo desafiante-, el lobo se rindió y dejó ir al cordero. La primera imagen que guardo de mi abuela es agarrando a un conejo, matándolo de un golpe en el cuello y despellejándolo en menos de un minuto. Fue muy inteligente por parte del narrador subrayar el detalle de que la abuela de Caperucita estaba enferma. Porque de no haberlo estado, el lobo habría acabado siendo una decorativa alfombra a los pies de la cama de la abuelita.

Thursday, January 06, 2011

W. A. M.

Tosió y las gotas de sangre salpicaron la partitura. Molesto, iba a desechar el papel cuando descifró lo que parecía un enmarañado sinsentido. Cogió la pluma. Desde ese momento no le cupo duda de que el Requiem que componía era el suyo.

Monday, November 22, 2010

¿Cualquier tiempo pasado...?

Conocí a una persona que se propuso muy seriamente convertirse en alguien importante para mí en muy poco tiempo (lo que, dicho sea de paso, disparó todas mis alarmas; si alguien nos ha presentado en una fiesta, pensarás de primeras que soy sosa, un "cielo" -una chica dulce, tímida, con poco o nada interesante que decir-, o por el contrario, difícil, cerrada, huraña, soberbia, una listilla, o una falsa). Como decía, antes de la digresión, esta persona, además predispuesta a que yo le cayera bien, decidió saber todo de mí en un tiempo récord. Y me hizo una pregunta supuestamente original: si pudieras escoger un lugar y una época para vivir, ¿cuál elegirías y por qué?
Elegiría, le respondí yo (una trata de ser educada, aunque su lenguaje gestual indique "Vete por donde has venido"), Inglaterra en la época victoriana. Sería no una esposa, ni una obrera esclavizada en una fábrica, ni una sirvienta, ni una prostituta (que eran los roles más comunes de la mujer entonces), sino una escritora, soltera por convicción, dedicada a socavar los cimientos de la hipócrita sociedad inglesa. Contemplaría con enorme esperanza los progresos tecnológicos de mis semejantes y los nuevos modelos políticos que crecían al calor de unos trabajadores que empezaban a ser conscientes de sus derechos.
Supongo que no podemos evitarlo. Tendemos a idealizar el pasado (yo no querría ser una esposa sufriente, ni una obrera con las manos destrozadas, ni una mujer enferma de sífilis) y lo despojamos de sus aspectos más ajenos, extraños e incomprensibles. Por eso resulta curioso (y muy revelador), a veces, comparar una situación en dos épocas alejadas entre sí. Por ejemplo, una experiencia tan humana y prosaica como proponer una relación sexual hoy y en el siglo XVII. Hoy día, puede reducirse a un mensaje de texto más o menos explícito y más o menos ñoño. Ejemplo cualquiera: "Cari (ñoño), sta noch tema (explícito... Kind of)?". Damos tantísimo por hecho: que ambos son responsables de sus actos, que existe una relación de igualdad (¿ha sido un chico o una chica el que ha enviado el mensaje?), que el sexo se concibe como un acto natural no censurado por ningún absurdo código de honor, desde luego no como un medio que justifica el fin único y loable de la reproducción.
Comienzos del siglo XVII. Una joven, el orgullo de su padre, que espera desposarla con algún noble del círculo del rey Jacobo, lee la biblia a la luz de las velas. El ama cose en silencio a su lado, sin percatarse de que la joven esconde un pliego entre las páginas de su pequeña biblia blanca, un pliego que esa misma mañana el poeta John Donne (el terror de las nenas de la corte del rey Jacobo I) ha deslizado en su bolsillo. La joven lee y se sonroja.

Observa esta pulga y dime si
acaso no es insignificante lo que me niegas;
me picó a mi primero, y ahora te pica a ti,
y en esta pulga nuestras sangres se mezclan.
Tú sabes que esto no puede tacharse
de crimen, ni falta, ni de pérdida de doncellez;
Y con todo disfruta antes de lamentarse,
y, satisfecha, se hincha con sangre hecha una,
y esto, ¡así es!, es más de lo que nosotros nunca haremos.
Oh, detente, y perdonando a la pulga salva tres vidas,
en ella estamos casi más unidos que por el matrimonio.
Esta pulga eres tú y soy yo, y es este
nuestro tálamo, y el templo de nuestras nupcias.
Aunque los padres se opongan, y también tú, nos hemos unido,
y nos hemos refugiado entre estas paredes de azabache.
Aunque la costumbre te conceda el derecho a matarme,
no añadamos a este crimen el suicidio,
y el sacrilegio, tres pecados al acabar con tres vidas.
De forma cruel y rápida, ¿se ha manchado tu uña
con la sangre púrpura de la inocencia?
¿De qué podías acusar a esta pulga,
además de haberte chupado una gota de sangre?
Con satisfacción, dices que ni a ti ni a mí nos ha afectado,
Y es cierto; date cuenta entonces de cuán insignificantes son nuestros miedos,
y no más honor perderás cuando te entregues a mí,
que vida perdiste cuando mataste a la pulga.

El honor. El deber. El pecado. La virginidad. La sumisión. Y, no menos importante, la falta de higiene. El contraste es abrumador y debemos sentirnos agradecidos por vivir en una época en que basta con un sms para concertar una cita amorosa. Y aun así, ¿cómo no admirar el ingenio de Donne? Si se salió o no con la suya, la historia no lo cuenta. One wonders...

Por simple curiosidad, ¿durante qué época histórica (y lugar) os gustaría vivir y por qué? Pregunta abierta a amigos, blogueros, anónimos y posibles lectores en la sombra.

Tuesday, November 16, 2010

Mi padre y los cerebritos

(Nota aclaratoria: esta entrada os resultará difícil de entender si nunca habéis visto la sitcom "The Big Bang Theory", de la CBS).

(Nota aclaratoria II: ¿qué tendrá el otoño, oh, qué tendrá, que nos pone blanditos (y depresivos)?).



Me quejo. Me quejo mucho. Lo sabéis, me conocéis personalmente (todos los que leéis este blog) y lo lleváis con resignación y elegancia, porque, aunque me sorprenda a veces, queréis seguir compartiendo mis altis. Y llevo unos meses quejándome sin descanso de mi situación, por lo que hoy querría escribir sobre los aspectos menos desagradables de esta larga inactividad pseudo-impuesta: uno, duermo mucho -mucho, muchísimo. Calculo que debí compensar los desvelos de las oposiciones allá por octubre, pero sigo durmiendo hasta bien entrada la mañana (quizá mi cuerpo intuya que se aproximan madrugones y sea su manera de insinuarme cuánto voy a echar de menos poder quedarme en la cama hasta pasadas las diez). Dos, leo mucho -mucho, muchísimo. Leo por placer, por supuesto. Hasta que se me cansa la vista y me doy cuenta de que son las seis de la tarde y apenas queda luz. Hasta que dejo caer el libro a mi lado sobre la cama, mantas revueltas, gafas resbalando milímetro a milímetro por el arco de la nariz y lámpara encendida, que mi hermano se encarga de apagar entre molesto y divertido. Tres, paso mucho tiempo con mi padre. Nunca ha sido una figura ausente, desde luego distó mucho de parecerse al padre arquetípico de las películas de los US of A ("Te prometo, V, que no volveré a perderme ninguno de tus partidos de la liga infantil de béisbol"), y no teníamos una mala relación, pero estos meses los dos hemos disfrutado de nuestra compañía sin el aura de obligatoriedad asociada a las costumbres (comidas de domingo, visitas a familiares, etc).

"The Big Bang Theory" tiene diálogos brillantes, actores cómicos por encima de la media y sin duda es de lo mejor que ofrece la televisión en España a día de hoy. Aunque no es mi serie favorita, I must confess. La he seguido, sí, y sentarme en el sofá protegiendo con mi vida el mando de la televisión a eso de las cinco se convirtió en mi peculiar ritual veraniego (un verano que se alargó hasta bien entrado el otoño). Prefería verla sola por el tema del doblaje, aunque muchas tardes mi padre, medio dormido después de la siesta/visionado del documental de la 2, me acompañaba. Yo suponía que no prestaba mucha atención a "la serie de los cerebritos", como él la llama.
En ese capítulo, un flashback nos retrotrajo a unos seis años antes del comienzo de la serie. Me reí con los gags y me reí con la trama, con mi padre sonriendo a mi lado y yo, que había asumido que la serie no le hacía demasiada gracia, sintiéndome culpable por monopolizar la televisión. Entonces ocurrió. Hacia el final del capítulo, mi padre exclamó:

- Aaaah, así que ASÍ FUE como se averió el ascensor.

Creo que nunca me había sentido más cerca de él.

Friday, November 05, 2010

Altibajos

Porque hay mañanas en que camino ocho kilómetros
y otras en las que me quedaría durmiendo hasta que pasase un año.
Porque en ocasiones soy tan egoísta que cuesta reconocerme
y otras me doy a los demás como si esta fuera mi verdadera naturaleza.
Porque el mundo es viejo y seguirá girando sin nosotros
pero cada día es un descubrimiento que vale la pena no perderse.
Porque a veces estoy tan sola que grito y nadie me escucha
y otras me encuentro en mi elemento rodeada de gente.
Porque hay días en que un sándwich me llena
y semanas en que como y como y siempre tengo hambre.
Porque no te entiendo, y no me entiendes
pero a veces hablamos sin mover los labios.
Porque las noticias se repiten en los telediarios
y entonces se produce un mínimo cambio que nos llena de esperanza.

Porque a veces estoy tan arriba que no me alcanzáis (las menos),
y a veces estoy tan abajo que no dejo que me levantéis.
"But if you can't handle at my worst, then you sure as hell don't deserve me at my best"
Porque si no puedes con mis bajos, entonces, joder, no mereces compartir mis altis.

La cita es de Marilyn Monroe.

Thursday, October 28, 2010

Muñecas vestidas de azul

Tras asistir a varios bautizos, y celebrar de forma civil varios nacimientos, he asumido que mis primos genéricos pretenden poner fin a la baja natalidad en España a golpe de embarazo. Mis primeros primitos segundos genéricos (probad a repetirlo en voz alta siete veces) recibieron regalos curiosos y originales, pero ser original resulta caro y he optado por regalarles pijamas a los siguientes. Una tarde a mediados de septiembre, con los pitidos monótonos de las cajas y murmullos consumistas como fondo musical, sostenía un pijamita a rayas en que predominaba un color fresa muy vivo. Como a la personita a quien le pensaba regalar el pijama le quedaban todavía unos meses en el horno (como dirían los ingleses), decidí dejarlo en la percha con las demás prendas diminutas. Ni se me pasó por la cabeza no regalarlo por que fuera rosa, ya que considero que si no lo hubiera elegido conscientemente por las connotaciones culturales que este color tiene en nuestra sociedad, no estaría sino contribuyendo a mantenerlas (hard to read, harder to write). Ahora bien, también asumo que sus padres, educados en una sociedad igualitaria, no van a sumergir a la niña en un océano de rosa (ropita, cuna, ositos rosas, rosa, rosa, rosa...).
Sociedad igualitaria, sí, pero, ¿cuánto? ¿No tenéis la sensación de que estamos dando pasos atrás, tan sutiles que cuesta identificarlos como tales? Anuncios de muñecas: tonos pastel, dulces voces femeninas, varias niñas, solo niñas, cuidando, peinando, vistiendo. Por no hablar del infame juego para consola que daba a elegir a las niñas entre tres opciones de futuro: ser veterinaria, diseñadora... O mamá. Hacía tiempo que un anuncio no me hacía poner el grito en el cielo, sobre todo cuando la empresa que había sacado el juego al mercado se defendió con el argumento de que se habían tomado muy en serio la selección de "profesiones", eligiendo las tres más populares entre las niñas. Está bien que una niña quiera ser diseñadora, no me malinterpretéis. Lo preocupante es que todas las niñas quieran serlo, y que el hecho de que una niña decida que quiere ser transportisa o ingeniera de montes sea considerado algo anormal.
Food for thought:
http://www.elpais.com/articulo/reportajes/Munecas/vez/elpepusocdmg/20101017elpdmgrep_9/Tes..

Wednesday, October 20, 2010

Reiniciando

Había una motivación puramente egoísta cuando escribía regularmente este blog: no lo hacía para que mis amigos y conocidos supieran de mí (y, en mi línea, nunca me descubría del todo, sino que escogía unas cuantas anécdotas, o unas cuantas ideas, les daba forma y las dejaba flotando en la superficie, a merced de la voluntad de mis lectores potenciales -better that than nothing at all); escribía porque sentía la necesidad imperiosa de hacerlo. El blog lanzaba flashes de luz sobre un mar rara vez en calma, un mar agitado por corrientes incomprensibles cuyos murmullos me sentía a menudo incapaz de descifrar.
Mi vida y circunstancias han cambiado desde entonces. No en lo esencial, y no mucho en aspectos que me gustaría que hubieran cambiado, pero... PERO.
Y el mar sigue ahí, a veces soleado y en calma como un recuerdo infantil, otras oscuro y amenazador en su inmensidad.
Así que intentaré volver a escribir con cierta regularidad. No porque crea que mis amigos y conocidos, cuyas circunstancias han cambiado también, vayan a leerme. Volveré a escribir porque siento que lo necesito.
De todas formas,
Muchas gracias por volver después de tantos meses, y por el tiempo que has dedicado a leer, o has malgastado leyendo, estas palabras.

Friday, July 09, 2010

Durmiente

Se despertó y de inmediato supo que algo no andaba bien. Intentó despegar los párpados pero no lo consiguió. Retiró la delicada seda que generaciones y generaciones de arañas habían tejido sobre sus ojos, se sacudió el polvo de años que cubría su pelo y sus ropas, parpadeó en la penumbra del palacio derrumbado sobre sí mismo. Se levantó y se sorprendió ante la rigidez de sus miembros, que achacó a sus largos años de forzada inmovilidad. Sin embargo, la duda empezó a tomar forma - tan semejante a meter el pie desnudo en una corriente de agua helada en medio de un prado por el que una pasea confiada- en cuanto comprobó que la tela de su vestido dejaba entrever un cuerpo distinto, un cuerpo adulto, de pechos ligeramente caídos y piernas que anunciaban celulitis de forma inminente. Un espejo lleno de manchas confirmó sus presagios, devolviéndole la imagen de una mujer todavía joven, pero desde luego muy alejada de la adolescente que había caído fulminada víctima de un hechizo malvado.
"Algo anda terriblemente mal", pensó mientras se tocaba con las puntas de los dedos las finas arrugas que se habían formado bajo sus ojos. ¿Qué, o quién demonios faltaba en esta historia? El espejo le devolvió la imagen de una mujer con el ceño fruncido, asustada y confundida, que, sin saber por qué, encontró cómica. Se echó a reír con ganas, y todo su rostro se contorsionó con las muecas, arrugándose y desarrugándose.
Entonces lo supo. Supo qué le faltaba a su historia, que hasta entonces habían contado otros (la bruja, las hadas buenas, sus padres los reyes). Se dio cuenta de que por fin se había visto y reconocido en el espejo. Y lo demás sería complementario, no esencial.
Comenzó a caminar. Dejó atrás las ruinas del castillo. Y aquí tengo que dejar de escribir, porque esta es su historia y a ella le corresponde decidir cómo continuarla.

Wednesday, December 09, 2009

Palabras para todos

Palabras para Julia
José Agustín Goytisolo
Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.
Hija mía, es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.
Te sentirás acorralada,
te sentirás perdida o sola,
tal vez querrás no haber nacido.
Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto,
que es un asunto desgraciado.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
Un hombre solo, una mujer
así tomados de uno en uno,
son como polvo, no son nada.
Pero cuando yo te hablo a ti,
cuando te escribo estas palabras,
pienso también en otros hombres.
Tu destino está en los demás,
tu futuro es tu propia vida,
tu dignidad es la de todos.
Otros esperan que resistas,
que les ayude tu alegría,
tu canción entre sus canciones.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.
Nunca te entregues, ni te apartes
junto al camino.
No digas no puedo más y aquí me quedo.
La vida es bella.
Tú verás como a pesar de los pesares,
tendrás amor, tendrás amigos.
Por lo demás, no hay elección.
Y este mundo como es será todo tu patrimonio.
Perdóname, no sé decirte nada más,
pero tú comprende que yo aún estoy en el camino.
Y entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

Thursday, November 26, 2009

Haiku guarro.

A petición de dos de los seguidores no oficiales de este blog que han expresado su desagrado hacia mi anterior post, procedo a reproducir el haiku que he compuesto esta mañana:

Cochino bicho,
paloma que te cagas
en mi alféizar

Sin más, se despide atte.,
V

Wednesday, October 28, 2009

Sábado noche. Variación de Monterroso.

Había visto suficientes películas de miedo como para saber que estaba en problemas cuando, al despertar, comprobó que la niña cubierta de sangre seguía sonriéndole desde los pies de la cama.

Not my best one, I know. Happy Halloween, everyone!

Friday, October 02, 2009

El mago

Dejó de hacer trucos el día en que, al darle vuelta al sombrero, el conejo asfixiado cayó al suelo con un suave "plof".