Thursday, June 25, 2009

En el cuarto de baño

De pequeña había descubierto que, cuando abría el estrecho armario del baño, se reflejaba a la vez en el espejo que había sobre el lavabo y en el de la parte de arriba del armario, y así aparecían, multiplicadas hasta el infinito, versiones cada vez más pequeñas de sí misma. Las mañanas de colegio perdía un tiempo precioso haciendo muecas y sonriendo frente al espejo, forzando la vista para distinguir a todas y cada una de sus dobles (¿múltiples?), hasta que su hermano, o su madre, golpeaban impacientes la puerta.

Dejó de hacerlo el día que la niña del último reflejo perceptible, apenas una mancha con sus ojos y sus rizos, movió los brazos desesperada para reclamar en exclusiva su atención.




(Sí, SnakeWoman y MacheteMan -¡qué curioso ver los dos nombres así escritos!-, faltan el carrusel timburtoniano, una niña sin ojos y adultos traumatizados que mueren en rápida sucesión. Lo he intentado, pero parece que los tópicos no me inspiran).

Tuesday, June 09, 2009

Dos mini-anécdotas (My so called life, XCVIII)

Anécdota 1. En una ponencia/charla sobre Bernardino de Sahagún (a estas alturas y si me habéis tratado un mínimo los últimos cuatro años, deberíais de saber de quién se trata; aun así: monje leonés que se dedicó a tratar de demostrar a los nativos lo equivocados que estaban en sus planteamientos vitales y llegó a una serie de conclusiones bastante inquietantes-para quienes la defendían- sobre la conquista de México), un catedrático de historia de la universidad, sentado a menos de metro y medio de donde yo me encontraba, divaga en voz alta durante unos minutos. Os resumo:
- Por supuesto, el shock cultural que supuso la conquista lo sintieron aún más porque no encontraron un autor nativo que pusiese voz a su desconcierto y sus sufrimientos. De ahí que, a la hora de tratar de recuperar la voz de sus antepasados aztecas sin la contaminación hispánica, los independentistas mexicanos del siglo XIX se vieran en la necesidad de recurrir a los monjes españoles que se ocuparon de registrar el pasado de los pueblos conquistados. Qué ironía.
Mientras la ponente hace el comentario pertinente, el catedrático sonríe satisfecho y yo me indigno para mis adentros. "¿Pero de qué está hablando? De acuerdo, no surgió ningún "autor" en el sentido europeo del término, pero existía una riquísima tradición oral que se convirtió en el vehículo de los pueblos que ocupaban el antiguo México para tratar de dar sentido a lo que estaba ocurriendo. Si no se conservan los nombres es porque en la literatura oral los creadores son hasta cierto punto secundarios. ¿Habrá leído el tipo este la "Visión de los Vencidos", que recoge precisamente estas composiciones?"
- ¿Te encuentras bien?
- ¿Qué?
- Llevas un rato mirándome fijamente y bizqueando.
- Ahestoehm... No, no, estaba pensando en otra cosa y tenía la vista perdida ("Ufufuf...").


Anécdota 2. Madre e hija camino de la estación de autobuses.
- ¿Has cogido el abrigo?
- Sí.
- Qué asco de tiempo. Llegarás y se pondrá a llover.
- Bueh.
- Llévate mi paraguas. Tengo varios.
- Lo sé, y está bien que reafirmes tu feminidad, mamá.
Mirada materna de incredulidad/indignación/pena que podría traducirse como "¿De verdad, de verdad, de verdad te hemos pagado dos carreras?".

Monday, May 18, 2009

Microrrelato

Cansada de la rutina, decidió dar un giro de 180º a su vida: esa noche durmió con la cabeza a los pies de la cama.

Thursday, May 07, 2009

Pregunta (muy, muy, muy friki)

¿Es Monguer Guaper el HelloKitty de Muchachada Nui?

http://muchachadanui.rtve.es/monguer-guaper-todo-me-sale-bien-parte-1.html

Pdta. A mí me parece una monada. He luchado contra ello pero no puedo evitarlo.

Monday, May 04, 2009

Cayendo en la absurda tentación




El Hall Transformado...








(En solar donde abandonar cascotes de obra).
Lo siento si hiero vuestra sensibilidad artística, pero de todos los montajes que he visto este es sin duda el peor.


Tuesday, April 14, 2009

Roald Dahl también escribió para adultos

Aunque en España sea conocido por sus historias para niños rebosantes de humor negro (que yo, lastrada por ese amor a la rutina y lo establecido que aún arrastro, encontraba angustiosos y desestabilizadores: en lugar de abrir los ojos a las maravillosas capacidades de Matilda, sus padres la dejaban con su maestra para nunca más volver; el protagonista de "Las Brujas" no recuperaba su forma humana y celebraba, siendo todavía un niño bajo su capa de pelo blanco y suave, que no sobreviviría a su abuela), Roald Dahl escribió relatos cortos para adultos, llenos del mismo ingenio, la misma ironía y el mismo placer en lo aberrante que sus cuentos infantiles. Y, menos inocente, más cansada y (quiero pensar que sí), más sabia, por fin puedo devorar a Dahl como se merece: a sangre fría y sin miramientos.

Carta de despedida de un marido a su esposa, que ya habrá enviudado cuando esta llegue a sus manos (de "William and Mary"):

"Sé buena cuando me haya ido, y recuerda siempre que ser una viuda es más duro que estar casada. No bebas alcohol. No derroches. No fumes. No comas hojaldre. No uses lápiz de labios. No compres una televisión. Mantén mis rosales y enredaderas libres de malas hierbas durante el verano. Y, de paso, te sugiero que hagas que desconecten la línea telefónica, ahora que yo dejaré de utilizarla."

¿Cabría reprocharle algo a esa viuda?

Monday, April 06, 2009

Canciones para estados de ánimo difusos

Estado de ánimo "difuso": ni bien ni mal, ni tristeza ni alegría, neither up nor down. Tal vez la interjección que mejor lo describa sea "Psché". Aparece invariablemente en los momentos en que estás condenada a no hacer nada porque no depende de ti, como hoy, en el autobús, bajo un cielo del que colgaban cortinas de luz dorada desde los huecos entres las nubes.

1. Jacques Brel, Ne me quitte pas. Tremenda. Me descuelgo a los abismos de la autoconmiseración, se me pone un nudo en la garganta. La lluvia cría en las ventanas gusanos serpenteantes. Espero a que termine pero no quiero volver a escucharla, o pasaré de "difuso" a "depresivo".

2. Summertime, Ella Fitzgerald & Louis Amstrong. De la ópera Porgy and Bess, que llevo años queriendo ver. Cierro los ojos y la música conjura una escena del sur de los US, el cielo al atardecer, el porche de madera, el río no muy lejos, los campos sembrados... El Ku Klux Klan.

3. The Long Day is Over, Norah Jones. Una nana para adultos. No comments.

4. Champagne Supernova, Oasis. Me parece increíble que hayan pasado trece años desde que la escuché por primera vez.

Y así una y otra vez (excepto Ne me quitte pas) hasta que alcanzamos Ponferrada. En realidad, a la altura de Manzanal del Puerto me permití un intermedio ligero (Flight of the Conchords). Hacía sol y me sentí optimista.

¿Puede una preguntar qué canciones acompañan a vuestros estados de ánimo "difusos"?

Tuesday, March 10, 2009

Mi primo y los afroamericanos

Suena raro, pero tengo un primo genérico. Me di cuenta de las ventajas de tener un primo genérico cuando L se quejó de la cantidad de anécdotas mías que empiezan: "Mi primo...". La última vez que conté tenía dieciséis primos carnales y cuatro segundos con los que me llevo razonablemente bien, así que tener un primo genérico sin nombre ni edad determinadas a priori ahorra a quienes tienen que escuchar mis anécdotas un esfuerzo memorístico considerable. Mi primo genérico se mueve entre la adolescencia tardía y los treinta y muchos, está soltero, casado, vive en pareja y tiene novia desde los quince, tiene dos niños pequeños, no se plantea la paternidad a corto plazo, está felizmente embarazado, estudia, trabaja, es podólogo, ingeniero, está en el paro y nos preocupa su futuro, es reservado, extrovertido, tímido, divertido, tocó en un grupo, pasó un verano en Australia y quiere comprarse un coche.
But let's move to circumstances: el primo con el que tuve la siguiente conversación tiene veintitrés años, se prepara para ingresar en la academia de policía, es bastante reservado, y supongo que la gente se pregunta si realmente nuestras madres son hermanas, porque mide cerca de uno noventa y tiene hechuras de modelo profesional.
-Hola primo.
-Hola prima.
-¿Cómo lo llevas? Has pasado las pruebas físicas y el examen, ¿no?
-Sí... Me queda la prueba psicológica.
-Ahm. Dicen que ahí se cargan a mucha gente.
-Ya. Pero no me preocupa. Una cosa es lo que yo les cuente y otra lo que piense realmente.
-¿Cómo, cómo?
-Ya sabes... Yo me acerco a las personas y tengo mi propia opinión sobre ellas, pero si les trato con respeto, esa opinión no importa.
-A ver, explícate.
-Pues eso. Que al psicólogo le contaré lo que quiera oír y me guardaré mi opinión para mí.
-Pero vamos a ver, Genérico: a los psicólogos les preparan para que sepan cuándo les están mintiendo. Es su trabajo.
-¡Pero no será una mentira!
-Bueno, una doble verdad, si quieres. De todas formas, cuando dices que tienes "tu propia opinión" sobre las personas, ¿a qué te refieres?
-Yo veo un grupo de afroamericanos, ¿no? Y me acerco a ellos a preguntarles algo.
-¿Afro?... Americanos...
("Será que en Gijón, donde vive Genérico, hay una comunidad importante de afroamericanos")
-Sí, afroamericanos. Pues yo pienso para mí que están esperando a que vengan sus compañeros para extender la manta con los CDs, pero me acerco y no se lo pregunto directamente.
-[...] Oye, cuando dices "afroamericanos", ¿a quiénes te refieres?
-Joder, V. A los negros.
("...")
-¿Me puedes explicar por qué te refieres a los africanos negros como afroamericanos si en su vida han pisado América?
-Pues no sé...
-En todo caso, y si quieres evitar la palabra negro, di afroeuropeo. Pero, ¿afroamericano?
-No, si a mí también me parece raro... Pero es una palabra que utilizan mis profesores.

Jesús...


Nota: Cierto, M, no vale la pena detenerse a reflexionar sobre las "propias opiniones" sobre los africanos negros de Genérico. Será interesante comprobar si, de no haberse dado cuenta para entonces de lo retorcidamente racista de su razonamiento, pasa el examen psicológico.

Thursday, March 05, 2009

Life in a Dorm: or, the weird thoughts you have for the rest of your life

Esta es una entrada que, me temo, solo disfrutarán MacheteMan (copyright), EMC e Ysa (no sé si habrá algún/a ex-residente más entre las sombras - Salid, salid, de donde quiera que estéis).

Ayer, mientras trataba de conciliar el sueño y mi mente flotaba como un globo a merced de pensamientos inconexos, recuerdos del día, etc., llegué a la siguiente conclusión sobre una conocida:

"X es guay. Guay en su acepción post-residencia. X sin duda se sentaría en la mesa de los guays. No. X es tan guay que sería demasiado guay para los guays, a quienes haría el vacío. Se sentaría ella sola en la que pasaría a llamarse la mesa de X. Si concibiéramos la escala guay como una línea formada por dos extremos, en el extremo no-guay estaría la Chupi y en el extremo hiper-guay, X".

Porque nunca olvidaremos (los traumas que nos causó) la residencia y porque determinadas mujeres siempre se comportarán como alumnas de un colegio de monjas. No como las alumnas del colegio de monjas de una película porno, mind you. Ya sabéis a qué me refiero.

Sun, Lor, Serpiente que pudo ser Mujer, ShadyBlondGuy ... Sra. Mengana: si os interesa, aunque advierto que no es muy interesante, os explico de dónde viene el concepto "guay post-residencia".

Monday, February 23, 2009

Esas imágenes que a veces nos regalan las ciudades pequeñas






(Some days. So true). Gracias L por descubrírmelo (el graffitti, no que el mundo -a veces-es una mierda: creo que en muchos de nosotros ese conocimiento es innato, como la disposición al lenguaje).

En cuanto al mueble, en fin... No investigué si los llevaba como tiradores o como mero detalle decorativo.

Monday, February 09, 2009

Odio los lunes. Y punto.

Este es el lema de una chapa que ahora decora la pared de mi habitación y que me regaló el Librero de Galatea (con mayúsculas porque el hombre se ha convertido en una institución entre nosotros). No imaginéis un trato especial: la chapa en cuestión era un regalo promocional de alguna editorial cuyo nombre he olvidado, un regalo barato, insignificante. Pero en días como hoy reparo en este trocito de plástico colgado de un trapo de arpillera en mi pared y asiento con actitud reverente, como los griegos ante el Oráculo de Delfos.

- Suena el despertador a una hora prudencial. Yo me levanto casi hora y media más tarde (a una hora nada prudencial).
- Encuentro la fotocopia de la portada del libro en que estoy trabajando para la ponencia de Barcelona. Levanto dicha fotocopia. Debajo, unos cuantos folios en blanco. ¿Dónde está el texto? ¿No habré fotocopiado la portada como referencia hace tres semanas aplazando el trabajo más pesado para luego olvidarme completamente?

Sí, sí lo he hecho... Seré gilip...

- Uh, el vecino generoso a su pesar se ha conectado a Internet. Veamos. Correo de la Universidad. Bien. Congreso Barcelona. Bien. "Me alegra comunicarte que leerás la tarde del tres de abril". ¿Cómo que 3 de abril?... Si me habían dicho que se celebraría la última semana de marzo, ¡Marzo! Y yo me he comprado los billetes León-Barcelona.

Joderjoderjoder...

- Como a la una (tras dos, ¿extenuantes?, horas de trabajo), a toda prisa. Me visto, me doy cuenta de que mi último par de calcetines de media sanos tiene una carrera. Les doy la vuelta de modo que la carrera quede hacia dentro. De camino a la universidad piso una baldosa suelta que proyecta un chorro de agua sucia hacia mis pantalones hasta entonces inmaculados. Me acuerdo del alcalde, de los encargados de los servicios de mantenimiento del ayuntamiento y de sus respectivos antepasados hasta la tercera generación.

- Entro en Iberia.com. Para anular la reserva, tengo que llamar a un 802 (41 ctmos/min. si llamas desde fijo, 75 si lo haces desde un móvil). Me informan de que ellos, Iberia, no gestionan las anulaciones de reserva de Iberia (sí, así es). Contraté el seguro de anulación de reserva, de modo que me remiten a la compañía que lleva estos seguros. Llamo a un 902 (carísimo si llamas desde fijo, prohibitivo si lo haces desde un móvil). Les explico la situación (sin detenerme en el hecho de que tal vez la culpa haya sido mía por no confirmar las fechas... Comento con mucha seriedad que la Universidad se ha visto obligada a cambiar las fechas del congreso). La operadora, sin un temblor de voz que indique su vergüenza, me comunica que el seguro no cubre ese tipo de posibilidades. Mi creciente furia me lleva a obviar la pregunta evidente (¿qué tipo de situaciones contempla el seguro? En una situación semejante, otra operadora me informó de que solo me devolverían el dinero por muerte de un familiar directo) para pasar a la indignación mal reprimida: "¿Me está diciendo que no me reembolsarán ni siquiera una parte del precio total del billete?"; "No, lo sentimos mucho". Me quedo sin habla unos segundos y la mujer aprovecha para despedirse educadamente (chica lista).

Me voy a casa. Si me buscáis, probablemente esté en la cama, debajo de las mantas, con las persianas bajadas, escuchando a Janis Joplin y construyendo un fuerte con barritas de chocolate Mars. Hasta mañana martes.

Tuesday, February 03, 2009

Soluciones creativas a la crisis

(En un local vacío al lado de mi portal).

Thursday, January 15, 2009

Traducción

Si es cierto lo que se rumorea en ciertas corralas sobre la protección de datos en Internet, lo que viene a continuación me ganará más de una antipatía en los círculos de la inteligencia israelí. Y aunque juré y perjuré que nunca más volvería a mencionar la política en este blog (porque me conozco, me dejo llevar por... Me dejo llevar y luego me arrepiento), no puedo evitar morderme el puño cada vez que escucho o leo a alguien tratando de justificar los bombardeos en Gaza o la enorme indignación que causa entre los sionistas que se hable de genocidio.

Cita sobre los métodos de "pacificación" empleados por los europeos en América:

"The European habit of indiscriminately killing women and children when engaged in hostilities with the natives of the Americas was more than an atrocity. It was flatly and intentionally genocidal. For no population can survive if its women and children are destroyed" (Stannard, American Holocaust, Oxford U. Press, 1992: p. 119).

El hecho de que el ejército israelí cuente entre sus objetivos a niños en sus ataques a Gaza es más que una atrocidad. Es simple e intencionadamente genocida, porque ningún pueblo puede sobrevivir si sus niños son asesinados.

Sunday, January 11, 2009

Pregunta

En Londres hace frío. No sé si los mismos grados (bajo cero) que en León, pero en estas latitudes cobra sentido la tan traída expresión "sensación térmica": es un frío húmedo que traspasa capa tras capa de ropa, no matter what. Si tuviéramos que atribuirle una nacionalidad, lo llamaríamos frío escocés por su tenacidad y cabezonería (recurriendo a los estereotipos que reinan en estas Islas).
Me dedico sin mucho entusiasmo a pasar a limpio mis notas. M me aconseja que intente anotar directamente en el ordenador. Y, aunque lo he intentado, siempre vuelvo al viejo estilo (del libro a la hoja, de la hoja al ordenador). Old dog doesn't learn new tricks.
No es que en la habitación haga frío, me digo mientras aferro con las dos manos la taza de té (verde al limón, nada de Black Twinnings, thank you so much). El radiador cumple su función e irradia a toda potencia, pero el Sean Connery de los fríos lleva todas las de ganar. Pienso en desplazar la mesa justo al lado del radiador. Los enchufes quedarían entonces demasiado lejos. Me tomo un par de sorbos de té para consolarme. Entonces estornudo (dos veces) y un cubito de hielo serpentea por mi espalda. No. Otro resfriado no. No suelo resfriarme y este invierno ya he caído una vez. Medidas drásticas, pienso, mientras rebusco en un cajón. Antes de volver a la también fría, pero menos, España, tuve que comprar algo en Boots, la cadena de droguerías/farmacias más popular de Gran Bretaña. La dependienta me obsequió con una cajita de uno de sus productos, a saber: "Instant Vitality, Vitamin C and Probiotic in an easy to take 'on the go' sachet". Aunque sí que existen farmacias como las conocemos en España, para los medicamentos más comunes (aspirina, paracetamol, antigripales) los británicos acuden a las droguerías. En el momento no me había hecho especial ilusión el regalo, pero si el chute de vitamina C me evita otros tres días de meninges de plomo, estornudos y goteo incontrolado, estoy dispuesta a intentarlo.
"Agh, blackcurrant flavour. A ver los componentes... Bien". Abro el sobrecito y echo un vistazo. Aparte del sabor, el aspecto tampoco promete. Los gránulos no se deshacen en la boca. Menos mal que tengo un vaso de agua a mano. Arrugo el sobre entre los dedos y voy a tirarlo a la papelera cuando veo un pequeño recuadro al que no había prestado atención. La famosa RDA, o "Cantidad Diaria Recomendada". Me llama la atención un 833 sobre el resto de equilibrados 100. Compruebo que se trata de la vitamina C. Y la RDA viene en tantos por ciento. Así que me he tomado ocho veces la cantidad diaria recomendada de vitamina C.
Mi pregunta es: ¿es esto aconsejable? Si una cantidad ha sido estipulada (¿por quiénes?) como saludable o no dañina al menos, tomar ocho veces esa cantidad, ¿es malo?
Mientras espero vuestras respuestas, he vuelto a la miel con limón de las abuelas españolas.
(Ah, y feliz año. Y eso.)

Wednesday, December 24, 2008

Freak of Nature

An obsessive worrier she is: she can´t help it. When in doubt about something or someone, she feels a cold finger through her ribs, softly caressing her heart.


L.C.

Friday, December 12, 2008

Aparición

Ayer... Hoy, entre las doce y media de la noche y la una de la mañana, hora exacta indeterminada. En la cama, dando vueltas (literal y figuradamente). La semana que me queda aquí ("Por favor, por favor, que nadie siga el ejemplo de los activistas de Stansted y trate de detener el cambio climático empezando por impedir el tráfico aéreo en Gatwick"), el trabajo que he realizado ("Bien, semiosis, sí, colonial también, pero, ¿cómo aplicarla a los textos?"), los papeles que necesito para justificar la ayuda económica ("Tarjetas de embarque -y pensar que yo suelo doblarlas y romperlas casi inconscientemente cuando estamos a punto de despegar-, carta de mi supervisora, facturas, tickets del super, el Toisón dorado..."), este blog ("Aparte de mi querida friki "Sweet Baby", últimamente nadie se deja caer por aquí... ¿Les resultará aburrido?"), sentimientos de culpabilidad ("No debí haber comprado esa bolsa de bolitas Mars") mezclados con deseos de venganza ("Espero que el que inventó las bolitas de chocolate Mars sea ahora obeso mórbido"), y los toques de atención de mi karma ("Nonono... No lo deseo. Espero que sea feliz. Y gordo. No, gordo no").
Se enciende la luz de fuera. Aquí es común convertir las casas antiguas de dos pisos en dos (a veces más) viviendas. Yo vivo en la planta baja de una de estas casas, de modo que todas las ventanas quedan a la altura de la indiscreción de los viandantes (en realidad, mi ventana da a la tapia del jardín y el resto tiene cristales esmerilados para proteger la sacrosanta intimidad de los británicos). Se enciende, como digo, la luz de fuera (es parte del sistema de seguridad, se activa con el movimiento) y entra a raudales por el hueco entre mis cortinas (persianas, cómo os echo de menos...). Me giro y miro por la ventana, que está a menos de un metro de la cama.
"Será alguna de las gatas".
(OK, OK, mi primer pensamiento es: "Ohdiosohdios, nos van a robar, si ya sabía yo que con este sistema de seguridad merdero nos iba a pasar cualquier día, ohdios, qué hago, aviso o me hago la dormida, con qué me puedo defender en esta habitación, elflexono, losbotesdechampúlanzándolostalvez, ohdiosohdios..."). Desecho estas ideas con una sonrisita nerviosa. La razón da una bofetada al histerismo y se hace cargo de la situación: "Será alguna de las gatas".
Y entonces lo veo sobre la tapia.
Pelo rojo, brillante y tan suave como para hacer palidecer a la chica Pantene. Ojos negros y líquidos con las pupilas (no papilas) contraídas por la luz. Miembros largos y ágiles. Es joven y perfecto.
A la generación inmediatamente anterior a la nuestra le marcó la Bola de Cristal y la muerte de Rodríguez de la Fuente, y nosotros, tierna carne de televisión, fuimos testigos directos o indirectos de tales acontecimientos (aún recuerdo los documentales que emitían en horario infantil).
Por eso no puedo evitar exhalar un suspiro al ver mi primer zorro.
Él, o tal vez ella, no me ve. Incómodo por el día artificial que anticipándose ha iluminado la entrada al jardín, me regala la visión de su pecho blanco y el sigilo de sus movimientos y desaparece. Dejo caer la cabeza sobre la almohada. Las incongruencias quedan aplazadas hasta la lucidez del día siguiente (¿Qué hace un zorro en medio de una zona residencial londinense? ¿Se alimenta de basura?¿Dónde están los sádicos y elegantes aristócratas que tendrían que haber aparecido persiguiéndolo vilmente en mitad de la noche?).

Friday, December 05, 2008

No dejéis que decaiga vuestro espíritu navideño


London. Random.









(1) Freddy Mercury dorado de muchos metros a la entrada del teatro donde llevan siete años con su musical. Sospecho que a él le habría encantado.
(2) The Royal Academy of Arts. Fui a ver una exposición sobre Bizancio que no recomiendo. Esperaba encontrar material sobre Teodora (prostituta y actriz porno antes de encontrarse a sí misma y abrazar el cristianismo... ) y en su lugar me ofrecieron cientos de iconos religiosos y varias biblias (anécdota curiosa: un anciano cura ortodoxo y yo nos dimos codazos para ver una biblia del siglo VII; yo era más joven, pero él era mucho más alto... Una pelea en igualdad de condiciones).
(3) Creo que el Savoy (hotelazo en el centro, en todo caso). Versión en amarillo y negro del típico taxi londinense.






Monday, December 01, 2008

Aviso para navegantes y Six Wives (si me da tiempo).

¿Os ha pasado alguna vez que, estando de bajona, encontráis por casualidad un libro, lo hojeáis, no podéis evitar llevároslo a casa, y consigue levantaros el ánimo y haceros sonreír otra vez? Bien. No se os ocurra probar con "This is not a love song" de Karen Duve. No. Mal. Jamás. Convertirá vuestro bajón en una pequeña depresión. Es como si me viera a mí misma esta mañana, cuando lo encontré abandonado en una mesa de la biblioteca; me llamó la atención su portada amarilla con la pequeña e increíble mujer menguante y creciente exhibiéndose en bikini. "¡No, no, suéltalo...! " Agito los brazos, pero mi recuerdo ya ha abierto el libro y se deja llevar por el optimismo y humor agridulce de las primeras páginas. "¡Será como echar sal en la herida, déjalo! ¡Idiota!". No es sano insultarse, ni siquiera con carácter retroactivo.
Too late for me. Maybe not for you.
El segundo libro del que quiero hablaros se llama "Six Wives" y creo que ilustra a la perfección una diferencia entre nosotros (españoles) y ellos (ingleses). En vida de sus royals, los ingleses los tratan como al resto de seres humanos: con una mezcla de frialdad, desinterés, condescendencia y cierta mofa afectuosa de la que nunca sabes si eres partícipe u objeto. Se muestran indulgentes con sus "pecadillos"(alcoholismo, el más común de todos), se ríen de sus pequeñas muestras de humanidad y toleran mal sus desplantes y escándalos (Carlos y Diana). Dejad ahora que transcurra un mínimo de cien o ciento cincuenta años. Los "pecadillos", junto con el resto de rasgos de humanidad del personaje, han quedado relegados al olvido. Los ingleses no escriben libros de historia, sino un relato apasionante de aventura, venganza, locura, reinas longevas y mucho más competentes que sus equivalentes masculinos, intrigas palaciegas, una dinastía que surgió de la brutal atracción física entre una consorte y un atractivo caballero galés que servía en la corte, ministros oscuros y ambiciosos, un príncipe y futuro rey que, disfrazado de campesino, tuvo que esconderse en un roble para evitar ser detenido y ejecutado... Añadid un gigante y un español y tenéis "La Princesa Prometida".
"Nosotros", como para todo, en vida de nuestros monarcas (y familia) nos dividimos entre quienes les profesan mal disimulada devoción y quienes los tratamos con estudiada indiferencia. Incluso estos últimos, entre quienes me cuento, no pueden evitar cierto sentimiento de ... Ejemplo. En Portugal me encontré con una revista en la que aperecía Letizia en portada bajo el titular "La Princesa Triste". Mi primer pensamiento (no razonado, diré en mi defensa), fue: "¿Y quienes son estos para hablar de Letizia?"; "Como si me importara", me repliqué enseguida. Pero el sentimiento de... ¿? Sigue ahí. ¿Y qué hay de sus antecesores? Ah, monarcas españoles... Don Rodrigo perdiendo lo que fuera que entonces se concebía como España; los Reyes Católicos y la muerte del primogénito Juan, la locura de Juana y la desgracia de Catalina; Carlos I y su malsana obsesión con su amada (difunta); Felipe II y el ocaso del Imperio; la degeneración sucesiva de los Austrias; los Borbón y su desigual historia de amor con el pueblo, Alfonso XII y Mercedes, Alfonso XIII y el anarquista, Don Juan (los ingleses lo habrían convertido en un padre abnegado; en un documental que vi lo presentaban como un hombre amargo, que había sufrido los desplantes de Franco y que nunca había renunciado a la idea de volver a España como rey)... Y, cómo no, Don Juan Carlos y el accidente con la pistola que acabó con la muerte de su hermano pequeño, la pugna por el trono con su primo Alfonso y el tristísimo final de este. Cuando empezábais nueva lección de historia en el colegio, ¿no os hacías la pregunta: "A ver qué morboso final tiene este"?. So depressing. Los mismos historiadores se dejan llevar por este aire de tragedia griega que envuelve a las dinastías españolas: "El rey contrajo matrimonio con X sin sospechar que ninguno de sus nueve hijos, menos la pequeña infanta Y, sobrevivirían a la infancia"; "En el apogeo de las guerras contra Francia, el rey cayó fulminado por una extraña enfermedad. Su muerte dejaba un vacío de poder que alentaría las luchas intestinas"; "El príncipe sobresalía en todas las materias y despuntaba como un avezado estratega para orgullo de su padre. El niño moriría a los doce años de una infección".
No me da tiempo a hablaros de Six Wives. Resumo: tal vez en un sano punto intermedio esté el quid de la narración historiográfica (interesante).