Wednesday, July 16, 2008

I Want to Be

El profesor apoya el codo sobre la mesa (más tarde descubrirá que su camisa oscura luce una codera blanca por culpa del polvo de tiza) y se masajea la sien derecha con el índice.

- ¿Que quieres ser qué?

Nunca se lo confesaría a su alumno, que lo observa sonriente, pero lo ha sentido como un puñetazo en la boca del estómago. Un chico inteligente, seguro de sí mismo, con vocación de líder. Antes de aprenderse los nombres de los estudiantes, a él lo había bautizado "el sindicalista". El chico está sentado en una mesa, ajeno a la decepción que en ese momento irradia su profesor.

- Mago. Quiero ser mago.

Tras su correcto español se deja oír la cadencia -extraña, musical- del polaco. El profesor se pregunta en qué momento se equivocó, si acaso es culpa suya que este estudiante tan prometedor quiera malgastar sus mejores años persiguiendo una vocación absurda. Se acaricia la barba de cinco días.

- Escucha, no quiero que me malinterpretes, pero, ¿tienes idea de la cantidad de gente que lo intenta y fracasa? No está mal como hobby, todo lo contrario... Aunque como medio de vida lo veo bastante...

El chico ha fruncido el ceño.

- Profesor, yo dedico varias horas diarias a practicar. Trabajo muy, muy duro. Y llegaré, porque la vida es justa.

¿Lo desengaño brutalmente ahora o espero a que la vida le cruce la cara de una hostia?, piensa el profesor (por supuesto nunca utiliza ese vocabulario con sus alumnos, pero se desahoga mentalmente varias veces a lo largo de sus clases). Ni siquiera la falta de fe en su sueño por parte de su profesor enturbia la mirada del chico, lo que despierta en él una vaga sensación de ternura.

- Solo te pido que no dejes de lado los estudios. Piensa que serán tu red si por la razón que sea no lo logras.

El alumno no ha entendido la metáfora, pero sonríe con indulgencia.

- Tengo un blog en que cuelgo mis trucos de magia. ¿Te lo enseño, profesor?

Se sienta frente al ordenador de la clase y teclea con soltura envidiable. El profesor reconoce su derrota, aunque sonríe mientras se inclina a echar un vistazo.
La página se carga con la lentitud habitual. Sobre fondo blanco empiezan a aparecer los títulos de las entradas: "Como hadivinar (Jesús, piensa el profesor) en que carta piensa el voluntario"; "Como hacer aparecer un as en el bolsillo de alguien del publico"; "Como..."

- Eh, un momento. ¿Y las explicaciones?

El chico lo mira sin comprender.

- Sí, das el título, pero, ¿dónde está la explicación de cada truco? ¡No has escrito nada!

- Profesor... ¿Qué clase de mago sería si revelara mis trucos?


(A. lo vivió, me lo contó y me inspiró. Como no me cansé de repetirle, "¡Es tan absurdo que resulta brillante!").

Wednesday, July 02, 2008

Si quieres...

... Que la Administración te haga sentir como un cero a la izquierda (por no escribir "mierda") ...
... Quedarte con la sensación de que no sabes leer documentos oficiales ...
... Recordar lo que es llorar de rabia e impotencia ...
... Que tu familia más cercana te repita constantemente "Con ese idealismo y esa buena voluntad no vas a llegar a ninguna parte"...
... Descubrir el lado oscuro de ciertas personas ...
... Vivir dos semanas con la incertidumbre de no saber si en menos de 24 horas tendrás que estar en una ciudad desconocida preparándote para un examen oral ...
... Entonces, ¡no dudes más! ¡Preséntate a unas oposiciones! (Ojo, no hace falta que estudiéis: para pasar el mal trago, basta con tratar de presentar todo lo que te exigen, todas las veces que te lo exigen, dentro de plazo -of course-, y hacer lo posible por aparecer a tiempo para las pruebas).
(Alístate y verás mundo, decían...).

Monday, June 16, 2008

Words, words, words

"In the shower, he finds himself reflecting upon death. If he were granted one wish before dying, he would choose blissful ignorance: going on with his life till the inevitable comes. He touches his left ball to bestow good luck."
L.C.
(En la ducha se sorprende reflexionando sobre la muerte. Si se le concediera un deseo antes de morir, elegiría la bendita ignorancia: seguir con su vida como si nada hasta que lo inevitable llegase. Se toca el testículo izquierdo para atraer la buena suerte).

Tuesday, June 10, 2008

Lamento

Me los imagino al borde de su piscina, tratando de consolarse mientras dan sorbitos a su daikiri, que hoy uno de sus asistentes ha preparado con zumo de piña de... ¿Cómo se llama este envase de aluminio y cartón en que los pobres compran la leche? ¡Tetrabrick! Zumo de piña de tetrabrick, con la mirada perdida en las construcciones de cemento que se extienden hasta el horizonte, pues hasta allí han construido con, entre otros, el loable propósito de poner a su pueblo a la vanguardia del turismo... Se me parte el alma.
http://www.elpais.com/articulo/espana/Inmobiliarias/acusan/Greenpeace/hundir/precios/Manga/elpepuesp/20080610elpepinac_11/Tes

Monday, May 26, 2008

Crisis en el PP

Se ha convertido en el titular nuestro de todos los días: no hay mañana en que no se hable de posible dimisión, de pérdida de confianza, de las muestras de debilidad de Mariano Rajoy, etc. Adjunto link a una página que ofrece un gráfico resumen de la situación (pensando sobre todo en quienes os encontráis en lejanas tierras):

http://blogs.publico.es/vergara/files/2008/05/genova13.jpg

Saturday, May 24, 2008

Camus

"He discovered the cruel paradox by which we always deceive ourselves twice about the people that we love - first to their advantage, then to their disadvantage".
A Happy Death, Albert Camus

(Descubrió la cruel paradoja según la cual nos engañamos por partida doble sobre las personas que amamos - primero las idealizamos y luego las subestimamos).

So sad. So true.

Monday, May 05, 2008

Reinventando el 2 de mayo de 1808

Lo siento, lo siento... He intentado encontrar el vídeo en Youtube pero nadie lo ha colgado todavía.

Profesional de Telemadrid en la calle, retransmitiendo las celebraciones del bicentenario del 2 de mayo. El sol en los ojos, la mano aferrada al micrófono, la gente enarbolando banderitas, exhibiciones patrióticas varias. La emoción recorre las calles más céntricas de la capital, los madrileños hermanados por el poderoso nexo de la España sentimental... La periodista se deja llevar por las circunstancias, por el griterío que la llena de un difuso orgullo nacional ("¡El pueblo de Madrid enfrentándose al poderoso Napoleón! ¡La sangre madrileña derramada por no doblegarse ante el invasor!"). Toma aire y continúa con su retransmisión: "Sin posibilidad de armarse, el pueblo luchaba con lo que tenía a mano: piedras, bombonas de butano... El heroísmo de estos hombres de a pie quedó patente aquel dos de mayo de hace hoy dos siglos".
Verídico.

Sunday, April 27, 2008

A petición de the Freaky Blonde/Ms. Greenhills

Pereza indolente un domingo de la mañana. Espejismo de verano en una ciudad del norte. En tu blog comentabas no hace mucho las similitudes entre eslovacos y japoneses: yo he encontrado una entre leoneses y británicos, quienes, en cuanto notan, agradecidos, que el sol les calienta la espalda durante veinte minutos seguidos, se despojan con gesto de prestidigitador de sus ropas de abrigo (me he asomado antes a la calle y he visto a una niña con un vestido blanco de manga corta y un flash de fresa en la mano, a jubilados con polos de colores y señoras con blusas de lino; una tarde, a principios de marzo, el invierno nos concedió una tregua y me crucé con varios universitarios en camiseta y pantalón corto... Una cosa no quita la otra, eso sí, y ningún leonés que se precie renuncia a sacar la chaquetina de paseo bajo el brazo). Me estiro y noto cómo crujen los huesecillos de la espalda y el cuello. Recojo "Alias Grace", de Margaret Atwood, que ayer dejé caer medio en sueños al suelo. Hablando de sueños, sonrío al recordar que esta noche he visitado a L. en su casa de Túnez (L., don´t know why, vivía en realidad en un piso diminuto que recordaba más a la guarida bohemia de un escritor del Barrio Latino en París que a su casita frente al mar). Abro la ventana de mi habitación. Todavía huele al incienso que encendí ayer. Dejo la puerta abierta, pongo la música a un volumen quizá excesivo (ventajas de quedarme sola el fin de semana... A todo esto, en el piso sigo bien aunque no puedo evitar echar de menos a mis compañeras del año en que me mudé aquí). El miércoles coloqué en la estantería los libros de la tesis, que pretendo retomar pasado el break de las oposiciones. Me sorprendió comprobar la cantidad de tiempo y trabajo que le he dedicado en realidad; también me angustia un poco la perspectiva de todo lo que me queda por delante, aunque gracias a otras doctorandas que conocí en Edimburgo descubrí que las crisis forman parte del proceso de escritura. El congreso me sirvió además para poner por escrito lo que creo que forma el core (mmmm... ¿epicentro?) de mi tesis. Desquiciante, ahora que lo pienso, tratar de demostrar una hipótesis cuando partes de su conclusión (el profesor de Lógica y Filosofía del Lenguaje estaría tan orgulloso de mí ahora mismo...).
Respecto al trepa: tampoco sé gran cosa de él. Trabaja en traducción. Me saluda con una sacudida de cabeza en el departamento si estoy sola o con otros becarios, efusivamente y con aire paternalista si me encuentra con un profesor o catedrático (excepto S., quien, al parecer, cortó en seco todo intento por parte de este chico de que su relación fuese más allá de lo estrictamente correcto), y, si nos cruzamos por la calle, evita mi mirada. Cuida su aspecto. Y sospecho que, para que su poder no se debilite, durante puentes y vacaciones tiene que enterrar su ataúd en tierra procedente de la universidad.

Thursday, April 03, 2008

Y... He vuelto definitivamente a la dura realidad

Porque en el departamento, a) siguen tomando decisiones que de un modo u otro me afectan sin considerar que yo puedo tener algo que decir al respecto, y b) el trepa ha resultado ser un trepa (ya sabéis, me he propuesto conocer bien a la gente antes de juzgarla y sí, definitivamente este chico lo es): teniendo en cuenta qué culos tendrá que lamer, no lo envidio.

Casualidad /revisited/

(Sí... He decidido eliminar la introducción porque no terminaba de gustarme - It's my party and I'll cry if I want to).
Septiembre del 2007. Mientras apurábamos la cerveza sentadas en la terraza de una escalinata (Lisboa y la belleza de sus calles dejadas, como si la languidez de los fados se hubiera transmitido a las encargados de las tareas de mantenimiento) ha anochecido. Después del calor de las últimas horas de la tarde la brisa nos acaricia. Deslizo el dedo desde el borde del vaso, a temperatura ambiente, hasta el último resto de cerveza, que sigue razonablemente fresco. Escucho a D, italiana, a quien he conocido el primer día del congreso. Lleva un año viviendo en Barcelona. Le interesa el mundo de la traducción. ¿Qué lenguas? Japonés, italiano, español. El japonés, como era de esperar, se le resiste. Tras ella, la tarde azulada se tiñe de negro. Decidimos irnos. Nos despedimos a la vez con un "Ciao/Chao". Una sonrisa y tomamos direcciones opuestas. Estoy a cinco minutos de la plaza del Rossio; los lisboetas parecen haber decidido salir a celebrar esta tregua veraniega que les da el otoño; la iluminación de las calles es casi teatral; la lengua portuguesa me envuelve con dulzura. Tomo la calle que me llevará al hotel. Los coches se detienen en el paso de cebra. Miro de forma automática a izquierda y derecha. Una centésima de segundo después mi cerebro, que ha registrado una imagen, me obliga a girar la cabeza de nuevo a la izquierda. A unos cincuenta metros de donde estoy, bajo la luz mortecina de un portal, dos hombres se sientan en el escalón, la espalda apoyada en la puerta principal. Donde debiera estar el rostro de uno de ellos hay una masa roja y amorfa, bulbosa, enorme. No hay ojos, ni nariz, ni boca. Razono de forma estúpida que se trata de una máscara, como si el hombre hubiera decidido disfrazarse de racimo de uvas rojas e irregulares. Lo descarto un segundo después. Consigo desviar la mirada y volver a caminar, avergonzada de mí misma por haber convertido durante varios segundos al tipo en protagonista de un freak show.
Se lo comento a mi madre a la vuelta, como anécdota en una conversación insustancial. No vuelvo a mencionarlo.
Marzo del 2008. "Quite, quite, not a lot". Es frustrante cometer ese tipo de fallos a estas alturas. Me lavo los dientes mientras repaso la conversación con el dueño del Bed&Breakfast donde me alojo. "Tired?" "A lot". Suspiro con la boca llena de pasta de dientes y el espejo me devuelve mi imagen salpicada de gotitas blancas. Lo limpio con un kleenex. Con mi pijama rojo y una taza de sucedáneo de Cola-Cao en la mano logro sentirme un poco menos desplazada, un poco más en casa en esta habitación extraña decorada con estampados florales que no hacen juego entre sí. Enciendo la tele y me echo en la cama. En un canal enseñan casas cuyo precio ronda las 300.000 libras esterlinas a dos chicos ingleses que no consiguen decidirse porque el jardín de una es demasiado pequeño, otra es perfecta pero está en un barrio de clase obrera, y el segundo salón de la tercera da a la calle. Cambio de canal. La sonrisa pretendidamente seductora de un chico que intenta remedar el estilo de los brokers de las películas de los ochenta llena la pantalla. "In this life, some of us are winners, and others... aren´t". Un reality cuyo ganador conseguirá un puesto en una de las más importantes empresas del Reino Unido. Veinte treintañeros arrastrando un trolley diminuto y con enormes gafas de sol. Con la imaginación visualizo la última prueba: "Cómete a ese bebé y llegarás a vicepresidente". Sin pestañear, los semifinalistas replican: "¿Con o sin mayonesa?". Cambio de nuevo. Grey's Anatomy. Doy un sorbo pensativa el agua marrón con sabor a chocolate artificial . Hmmm... No. Aprieto otra tecla. La goma suave cede a la presión, la pantalla se queda momentáneamente en negro. Y aparece él. El mismo hombre con (sin) el mismo rostro. Los bultos informes y violáceos. La voz deformada apenas audible bajo las capas de tejido rojizo. Intento ser razonable: no puede tratarse de la misma persona, sin duda sufre la misma enfermedad, pero no puede ser él. Extraordinary people: The Man with No Face, se titula el documental. Su deformación se debe a una afección de los vasos sanguíneos del rostro, que crecen hasta que el tejido se expande. La voz en off, distante y fría, desgrana los datos: se llama Xosé; vive en las afueras de Lisboa; cada día recorre la distancia desde su casa hasta la céntrica plaza del Rossio, donde se sienta a contemplar la vida que pasa deprisa frente a sus ojos; desde que su enfermedad comenzó a deformarle el rostro, a los catorce años, el tiempo dejó de tener sentido para él. Los lisboetas y los extranjeros le contemplan con más o menos descaro, a veces con horror, otras con compasión. Quiere operarse para pasar desapercibido.

Thursday, March 27, 2008

Just to let you know...

Arrived safely. Forgotten all my English. Now off to the city.
Cheers!

Wednesday, March 05, 2008

Anécdotas de la historia del cine, I: ¿Verdadero o falso?

Durante el rodaje de Gladiator, Crowe trató de convencer en varias ocasiones al director, Ridley Scott, de que le permitiera introducir un deje español en los diálogos de su personaje: el actor consideraba que su interpretación del general Máximo ganaría en realismo.

Monday, February 18, 2008

Detalles estúpidos

Antes de contar una anécdota, suelo llamar la atención de mi interlocutor sobre dos puntos: primero, nunca recuerdo mis fuentes (puedo haber leído la historia en la revista Muy Interesante, o puede que haya surgido en una conversación insustancial con mi vecino en el portal, o tal vez la he escuchado de boca de un alumno al pasar por el seminario) y segundo, mi memoria va por libre y le encantan los pequeños detalles sin importancia. Esto último se aplica también a los libros que leo. Ahí van unos ejemplos:

De La Historia Interminable (M. Ende):
La letra de la cancioncilla que le cantan a Bastián B. Bux sus compañeros de clase (bullies!). La traducción, para ser exactos.
Gordo, gordote,
sentado en un bote.
Si el bote se hunde,
el gordo se funde.
¡Bueno está que abunde!

De El Gran Gatsby (F. S. Fitzgerald):
El exprimidor eléctrico de naranjas que se entraba en la cocina de la mansión de Gatsby. Exprimía una naranja cada vez que un mayordomo oprimía un botón.

De La Ciudad y los Perros (Mario Vargas Llosa):
Teresa le teje a uno de los protagonistas una chompa color canela.

Aunque haya olvidado los nombres de los personajes, el argumento, el contexto histórico y social y hasta el desenlace, estas pequeñas estupideces permanecerán en mi memoria para siempre.

Thursday, February 14, 2008

Ah, Paris, Paris... Paris toujours! (Alphonse Daudet)





























(Fotos de mi escapada a París en mayo del 2007: el Arco de Triunfo, el Louvre, los jardines de Versalles, la -inevitable- Torre Eiffel y el Moulin Rouge, que quedaba a menos de cinco minutos de nuestro hotel).

Monday, February 11, 2008

Juno

Como indecisa crónica que soy, prefiero llegar al cine con la película ya escogida, sobre todo si mis acompañantes sufren del mismo mal que yo. Dos viernes ha (curiosa y arcaica construcción, pardiez), sin embargo, A., R. y yo nos encontrábamos en el hall de los cines Van Gogh, a dos minutos escasos de que comenzase la sesión de las once menos cuarto, tratando de decidir entre Expiación y Juno, a la que desde su estreno en España han colgado la etiqueta de "película independiente de pequeño presupuesto". Yo me inclinaba por Juno por las siguientes razones: prefería ver una comedia antes que un drama de época, de cierta complejidad argumental además, (viernes por la noche, necesidad de evasión... "Sin tele y sin cerveza, Homer pierde la cabeza"); la sempiterna mueca de Keira Knightley, por no mencionar que convirtiera a Elizabeth Bennet en un tópico de heroína romántica; la prometedora crítica de Juno que había leído en algún periódico el miércoles anterior; y por último, el hecho de que se tratase de una comedia calmaría nuestras conciencias si decidíamos entrar a la sala cargados de palomitas (nunca como palomitas si se trata de dramas, Woody Allen o cine europeo en general... Una conserva aún ciertos principios). Convencidos por mi argumentación impecable (y porque estaban recogiendo las últimas entradas y los acomodadores se dirigían hacia las puertas para cerrarlas tras el paso de los rezagados, por no hablar del cansancio y las pocas ganas de discutir tras una larga semana de trabajo), mis amigos se encogieron de hombros y pedimos entradas para Juno.
La película en sí no deja de tener encanto, desde el homenaje al cómic de los primeros minutos (¿cómo se llama esa introducción en que se presenta a parte del cast and crew? ¿Alguien?), a la banda sonora, en que predomina lo que yo denominaría happy-indie (recordad que mi cultura musical es más bien limitada). Las interpretaciones resultan creíbles y los diálogos se suceden con naturalidad, con destellos de ingenio que no caen en lo absurdo. La desfachatez de la protagonista, con sus exabruptos erudite/mocking ( "Está clarinete, estoy inseminada", "Tengo una acidez que me irradia hasta la rótula"... Qué ganas de verla en versión original para dejar de estrangular al traductor con la imaginación) exige mayor comprensión y hasta buena voluntad por parte del espectador: Juno puede resultar adorable, pero hay momentos en que te gustaría cogerla por los hombros y sacudirla. Truth be told, a mi amigo, profesor de secundaria, no le pareció adorable en absoluto y soltó un par de carcajadas cargadas de ironía a lo largo de la película (tras tres años dando clase en un instituto público, ha perdido la inocencia y la confianza en el género humano).
Aunque no le di vueltas hasta días más tarde, cuando comentaron la película en un programa de radio que suelo escuchar, el argumento resulta en el fondo previsible y hasta coquetonamente conservador; pese a la naturalidad con que Juno decide acudir en primer lugar, cuando descubre su embarazo, a una clínica abortista (la recepcionista que la recibe parece tener su misma edad y le regala un condón con sabor a mora, tras confesarle que ella lo ha probado con su novio y que "su paquete huele a pastel"... Una adolescente que te da consejos sexuales, lo que toda mujer que va a someterse a un aborto desea encontrarse en la clínica), pese a su peculiar relación con su madre (vive en Arizona con su segundo marido y sus tres hermanastros y se limita a mandarle un cactus cada San Valentín), y pese al giro argumental hacia el progresismo y el apoyo a las familias no nucleares... (no sigáis leyendo si estáis interesados en ver la película), tras tener al bebé, Juno retoma su vida de adolescente en el mismo punto en que la había dejado. No ha tenido que dejar de ir al colegio, donde la miraban pero nunca se metían con ella, consigue afianzar la relación con su novio, entrega a su hijo a la mejor madre posible, a la que por supuesto ha conocido y tratado, y, aunque ha pasado por la experiencia traumática de un embarazo y un parto a los dieciséis años, ni siquiera tiene que acudir a un psicólogo.
To sum up, una versión edulcorada de un asunto que debería haberse tratado con mayor realismo, o la posible visión de Hans Christian Andersen del embarazo adolescente.

Thursday, February 07, 2008

Puedo prometer y prometo...

Que, dado el cargadísimo ambiente pre-electoral (sudores fríos recorren mi cuerpo al pensar el mes que nos espera), de aquí al diez de marzo no escribiré sobre, me referiré a ni mencionaré ninguna de las intervenciones de los candidatos a la presidencia del gobierno de (anti, nuestra, no-, Viva, invención-franquista) España. Reconozco que se estaba convirtiendo en el eje del blog, (nada más lejos de mi intención), de modo que me impongo una cura de abstinencia. Escribiré sobre mis libros de cabecera, sobre mis personajes literarios favoritos, sobre películas, sobre poemas y hasta sobre la tesis, if need arises.

El primer poema que memoricé está incluido en la colección Campos de Castilla, libro que solía coger prestado de la estantería de los libros de mis padres para leerlo, sentada con las piernas cruzadas sobre la alfombra y con el bocadillo de chocolate en la otra mano. No sé si me llamó la atención la métrica (calcada de los viejos romances), o la tragedia que se va desgranando verso a verso, pero gracias a él Machado siempre ocupará un lugar en mi corazón (rompí a llorar la primera vez que escuché, cantado por Serrat -tema incluido en el disco en que puso música a la poesía de Machado-, que solo pretendió ser un hombre bueno).

Siendo mozo Alvargonzález,
dueño de mediana hacienda,
que en otras tierras se dice
bienestar, y aquí opulencia,
en la feria de Berlanga,
prendóse de una doncella,
y la tomó por mujer
al año de conocerla.
Muy ricas las bodas fueron
y quien las vio las recuerda.
Sonadas las tornabodas
que hizo Alvar en su aldea...

http://luis.salas.net/amach114.htm

Tuesday, January 29, 2008

Noticias variopintas

"Madrid, 1968". Persecución de las mujeres que han tenido que someterse a un aborto, persecución de los médicos y sanitarios que las atendieron en su momento, persecución de los facultativos dispuestos a aplicar cuidados paliativos que dignifiquen las últimas horas de pacientes terminales, manifestaciones de obispos en pro de la familia (su concepto de familia) y los derechos humanos (esto es, de los derechos de los seres humanos católicos, heterosexuales y simpatizantes de la jerarquía católica en general y de Rouco Varela en particular)... Cualquier día sintonizaremos Telemadrid (EspeJO DE lo que somos) y nos encontraremos con un sonriente presentador que anuncia que el gobierno de la comunidad, añorando los viejos buenos tiempos, ha decidido por unanimidad retrotraer a los madrileños a 1968.
"Nistal, 2008". Descubiertos altísimos niveles de arsénico en los pozos que abastecen de agua potable al pueblo leonés. Un funcionario de la Junta de Castilla y León advirtió del peligro hace unos años, pero no se consideró necesario alarmar a la población ("Cuando empiecen a atar cabos y asocien la aparición de los tumores con el consumo de agua -son jubilados en su mayoría, tenemos un margen de varios años- , entonces sí tendremos que afrontarlo").
"Little Japs". Nombre con que ha salido al mercado en España una línea de juguetes. Si existe la justicia divina, ahora mismo en Corea dos niños mexicanos protagonizan el anuncio de "Suciosespañoles".
"Conductor de un Audi reclama indemnización a los padres del chico que atropelló". El hijo de puta conducía a 170 km/hora por una carretera con limitación de 90, con una tasa de alcohol en sangre superior a la permitida. Tras atropellar al chico, que no sobrevivió al impacto, y con el fin de tranquilizarse, el muy hijo de puta se bebió un cubata que unos amigos tuvieron el detalle de acercarle cuando se enteraron de lo sucedido y "que le vino muy bien porque estaba muy fresquito", según declaró posteriormente. Ahora el grandísimo hijo de puta reclama a los padres de su víctima 20.000 euros en concepto de daños.
¿Dan o no ganas de exiliarse por momentos?

Wednesday, January 16, 2008

Religión, espiritualidad II

(Advierto que he dormido menos de seis horas y que mi estado de ánimo estos días oscila entre el pesimismo y la apatía: dada la complejidad de los temas que pretendo abordar, no aseguro el resultado).
"¿Acaso el puto Destino no premia las virtudes?" se pregunta Jaime-Lautaro en su desesperación, mientras se interna en la selva portando la cabeza de su amiga Teresa (A. Jodorowsky). Y, aunque la intuición de la trascendencia del espíritu en sus más tempranos estadios suela concebirse como respuesta al misterio de la muerte, la religión, en tanto que producto del razonamiento y ordenación de lo espiritual, responde en primer lugar a un miedo mucho más real y cercano.
En excavaciones de núcleos neandertales se han encontrado cuerpos enterrados en posición fetal y rodeados de restos fosilizados de flores. Mientras las madres frotan con aceite el cuerpo del anciano antes de descarnarlo y enterrarlo, los cazadores se preparan para le expedición. Una mujer que pone a punto su lanza se detiene un momento para deslizar un dedo por la cicatriz, todavía tierna, que zigzaguea por su abdomen . Con los ojos fijos en el horizonte mientras asegura la pieza de piedra que se hundirá en el costado del mamut, reflexiona en los peligros que ha de afrontar y en si vivirá para ver otro amanecer. ¿Acabará aplastada en la carrera enloquecida del animal cuando intente librarse de los cazadores? ¿Existe algún modo, en otras palabras, de asegurar su vuelta?
Que los acontecimientos nefastos se produzcan de modo aleatorio nos trae, pese a los miles de años de evolución (sé que se trata de especies distintas, que el H. sapiens no desciende del H. neanderthalensis... Permitidme la licencia), tan de cabeza como entonces. Para asegurarse la vuelta con caza abundante, la supervivencia de los hijos (con el tiempo, una buena cosecha, que el vino no se agriara, etc.), los grupos humanos concibieron medios de congraciarse con el esquivo destino. Una montaña, un animal, más tarde los espíritus que los habitaban, los de los ancianos sabios que habían transmitido la historia oral de la tribu y las técnicas para fabricar instrumentos que les facilitaran la vida... Bajo la protección de estos entes, el hombre sentía que en cierto modo forzaba al destino, agarrándolo de una oreja, a favorecerlo. A cambio, él portaría una efigie del animal, dejaría los despojos de su carne en las lindes del bosque para los lobos, evitaría, en las noches de luna llena, cruzar los arroyos poco profundos... Tocaría madera, llevaría una pata de conejo o la estampita de San Cristóbal en el coche, no pasaría por debajo de una escalera... El sentimiento religioso surge, por tanto, de la mano de la superstición y con la vocación de domeñar a los hados. Y si pensamos en la cantidad de costumbres que la Iglesia Católica (hablo de ella porque me toca más de cerca, pero estoy segura de que todas las religiones organizadas comparten esta tendencia) no solo permite, sino que alienta, resulta que nunca ha renunciado del todo a sus humildes orígenes: ponle una velita a San Antonio y encontrarás marido; si tienes problemas de vista, rézale a Santa Lucía; con cera, fabrica una piernecita de muñeca, deposítala en la capilla del santo X y deja allí un donativo, verás como en pocos días habrá remitido el reuma. La sublimación del sentimiento religioso corre paralela a la pervivencia de lo arcaico.
Ups... Resulta que el reloj de mi ordenador atrasa y todavía no he dedicado ni media hora al señor Lévi-Strauss y sus teorías sobre el mito. Por el bien de la tesis, lo dejo aquí (de momento).

Saturday, January 05, 2008

El concepto que mi madre tiene de mí (últimamente) o "¿Dónde me han dejado los Reyes el caballo?", Continuación

No creáis que no la entiendo. Se precupa, a veces demasiado, por esos hijos de proletario y nietos de campesinos que se levantan a las once en periodos vacacionales: para mi madre, mi hermano y yo encarnamos la dulce podredumbre de la burguesía que acecha a los honrados madrugadores como ella. Aun así, su celo maternal la lleva a veces a extremos insospechados.

Llego con la compra.
-He traído refresco de limón.
(En casa de mis padres rara vez encontraréis bebidas con gas).
-¿Y eso?
-Para beberme la cerveza.
(Mi hermano tuvo la idea de comprarse uno de esos barriles de cinco litros de Heineken que recomiendan que te bebas en diez días- quedáis avisados por si estáis pensando en compraros uno -, advertencia que él no leyó, y llevaba días recordándonos a todos que no nos cortáramos con la cerveza).
- Serás guarra...
- ¡¡¡Mami!!!
- Perdona hija, quería decir borracha, no sé en qué estaba pensando.
Riéndome, sí, pero un poco ofendida en el fondo, me dirijo a mi ordenador para revisar mis cuentas de correo. A los cinco minutos, mi madre se acerca, se apoya en el marco de la puerta y me dedica la sonrisita "Te he pillado".
- Quéeee...
- ¿Y qué más has compraaaado?
- Chicles.
- ¿Chicles de qué saaaboooor?
Me enseña el ticket de compra."Chicles Orbit Hierba... 2 Eu"
- De hierbabuena.
Se le congela la sonrisita. Recupera la compostura.
- Ah, claro, de hierbabuena, claro, claro, ¿de qué si no?
De qué si no... Santa paciencia.

Tuesday, January 01, 2008

¿De qué nacionalidad es el primer bebé nacido en el 2008 en España?

Los correctores de El País no lo tienen tan claro.

http://www.elpais.com/articulo/gente/boliviano/primer/bebe/nacido/Espana/2008/elpepugen/20080101elpepuage_1/Tes

No dudo de vuestra inteligencia: puede que el niño tenga doble nacionalidad, o que sus padres vayan a inscribirlo como ciudadano de Bolivia en la Embajada, pero dado que no se nos ofrece aclaración alguna, y hasta que la legislación española no determine lo contrario, todo niño nacido en España es español - como diría el divino Aznar con el pecho henchido de amor patrio.
Atentos además a la delicadeza con que el autor del artículo trata, eso sí, los sentimientos nacionalistas y regionalistas de los padres de los otros bebés nacidos el 31 de diciembre (el primer bebé catalán y el primer bebé andaluz). Absortos como estamos en determinar qué es España, o qué son las Españas, ¿empezaremos a mostrar la misma sensibilidad hacia los extranjeros que el ciudadano medio estadounidense ("¿Cuál es la moneda de Reino Unido?" "Uuuhmmm... ¿El dinero de la reina Isabel?")?