Sunday, April 27, 2008

A petición de the Freaky Blonde/Ms. Greenhills

Pereza indolente un domingo de la mañana. Espejismo de verano en una ciudad del norte. En tu blog comentabas no hace mucho las similitudes entre eslovacos y japoneses: yo he encontrado una entre leoneses y británicos, quienes, en cuanto notan, agradecidos, que el sol les calienta la espalda durante veinte minutos seguidos, se despojan con gesto de prestidigitador de sus ropas de abrigo (me he asomado antes a la calle y he visto a una niña con un vestido blanco de manga corta y un flash de fresa en la mano, a jubilados con polos de colores y señoras con blusas de lino; una tarde, a principios de marzo, el invierno nos concedió una tregua y me crucé con varios universitarios en camiseta y pantalón corto... Una cosa no quita la otra, eso sí, y ningún leonés que se precie renuncia a sacar la chaquetina de paseo bajo el brazo). Me estiro y noto cómo crujen los huesecillos de la espalda y el cuello. Recojo "Alias Grace", de Margaret Atwood, que ayer dejé caer medio en sueños al suelo. Hablando de sueños, sonrío al recordar que esta noche he visitado a L. en su casa de Túnez (L., don´t know why, vivía en realidad en un piso diminuto que recordaba más a la guarida bohemia de un escritor del Barrio Latino en París que a su casita frente al mar). Abro la ventana de mi habitación. Todavía huele al incienso que encendí ayer. Dejo la puerta abierta, pongo la música a un volumen quizá excesivo (ventajas de quedarme sola el fin de semana... A todo esto, en el piso sigo bien aunque no puedo evitar echar de menos a mis compañeras del año en que me mudé aquí). El miércoles coloqué en la estantería los libros de la tesis, que pretendo retomar pasado el break de las oposiciones. Me sorprendió comprobar la cantidad de tiempo y trabajo que le he dedicado en realidad; también me angustia un poco la perspectiva de todo lo que me queda por delante, aunque gracias a otras doctorandas que conocí en Edimburgo descubrí que las crisis forman parte del proceso de escritura. El congreso me sirvió además para poner por escrito lo que creo que forma el core (mmmm... ¿epicentro?) de mi tesis. Desquiciante, ahora que lo pienso, tratar de demostrar una hipótesis cuando partes de su conclusión (el profesor de Lógica y Filosofía del Lenguaje estaría tan orgulloso de mí ahora mismo...).
Respecto al trepa: tampoco sé gran cosa de él. Trabaja en traducción. Me saluda con una sacudida de cabeza en el departamento si estoy sola o con otros becarios, efusivamente y con aire paternalista si me encuentra con un profesor o catedrático (excepto S., quien, al parecer, cortó en seco todo intento por parte de este chico de que su relación fuese más allá de lo estrictamente correcto), y, si nos cruzamos por la calle, evita mi mirada. Cuida su aspecto. Y sospecho que, para que su poder no se debilite, durante puentes y vacaciones tiene que enterrar su ataúd en tierra procedente de la universidad.

Thursday, April 03, 2008

Y... He vuelto definitivamente a la dura realidad

Porque en el departamento, a) siguen tomando decisiones que de un modo u otro me afectan sin considerar que yo puedo tener algo que decir al respecto, y b) el trepa ha resultado ser un trepa (ya sabéis, me he propuesto conocer bien a la gente antes de juzgarla y sí, definitivamente este chico lo es): teniendo en cuenta qué culos tendrá que lamer, no lo envidio.

Casualidad /revisited/

(Sí... He decidido eliminar la introducción porque no terminaba de gustarme - It's my party and I'll cry if I want to).
Septiembre del 2007. Mientras apurábamos la cerveza sentadas en la terraza de una escalinata (Lisboa y la belleza de sus calles dejadas, como si la languidez de los fados se hubiera transmitido a las encargados de las tareas de mantenimiento) ha anochecido. Después del calor de las últimas horas de la tarde la brisa nos acaricia. Deslizo el dedo desde el borde del vaso, a temperatura ambiente, hasta el último resto de cerveza, que sigue razonablemente fresco. Escucho a D, italiana, a quien he conocido el primer día del congreso. Lleva un año viviendo en Barcelona. Le interesa el mundo de la traducción. ¿Qué lenguas? Japonés, italiano, español. El japonés, como era de esperar, se le resiste. Tras ella, la tarde azulada se tiñe de negro. Decidimos irnos. Nos despedimos a la vez con un "Ciao/Chao". Una sonrisa y tomamos direcciones opuestas. Estoy a cinco minutos de la plaza del Rossio; los lisboetas parecen haber decidido salir a celebrar esta tregua veraniega que les da el otoño; la iluminación de las calles es casi teatral; la lengua portuguesa me envuelve con dulzura. Tomo la calle que me llevará al hotel. Los coches se detienen en el paso de cebra. Miro de forma automática a izquierda y derecha. Una centésima de segundo después mi cerebro, que ha registrado una imagen, me obliga a girar la cabeza de nuevo a la izquierda. A unos cincuenta metros de donde estoy, bajo la luz mortecina de un portal, dos hombres se sientan en el escalón, la espalda apoyada en la puerta principal. Donde debiera estar el rostro de uno de ellos hay una masa roja y amorfa, bulbosa, enorme. No hay ojos, ni nariz, ni boca. Razono de forma estúpida que se trata de una máscara, como si el hombre hubiera decidido disfrazarse de racimo de uvas rojas e irregulares. Lo descarto un segundo después. Consigo desviar la mirada y volver a caminar, avergonzada de mí misma por haber convertido durante varios segundos al tipo en protagonista de un freak show.
Se lo comento a mi madre a la vuelta, como anécdota en una conversación insustancial. No vuelvo a mencionarlo.
Marzo del 2008. "Quite, quite, not a lot". Es frustrante cometer ese tipo de fallos a estas alturas. Me lavo los dientes mientras repaso la conversación con el dueño del Bed&Breakfast donde me alojo. "Tired?" "A lot". Suspiro con la boca llena de pasta de dientes y el espejo me devuelve mi imagen salpicada de gotitas blancas. Lo limpio con un kleenex. Con mi pijama rojo y una taza de sucedáneo de Cola-Cao en la mano logro sentirme un poco menos desplazada, un poco más en casa en esta habitación extraña decorada con estampados florales que no hacen juego entre sí. Enciendo la tele y me echo en la cama. En un canal enseñan casas cuyo precio ronda las 300.000 libras esterlinas a dos chicos ingleses que no consiguen decidirse porque el jardín de una es demasiado pequeño, otra es perfecta pero está en un barrio de clase obrera, y el segundo salón de la tercera da a la calle. Cambio de canal. La sonrisa pretendidamente seductora de un chico que intenta remedar el estilo de los brokers de las películas de los ochenta llena la pantalla. "In this life, some of us are winners, and others... aren´t". Un reality cuyo ganador conseguirá un puesto en una de las más importantes empresas del Reino Unido. Veinte treintañeros arrastrando un trolley diminuto y con enormes gafas de sol. Con la imaginación visualizo la última prueba: "Cómete a ese bebé y llegarás a vicepresidente". Sin pestañear, los semifinalistas replican: "¿Con o sin mayonesa?". Cambio de nuevo. Grey's Anatomy. Doy un sorbo pensativa el agua marrón con sabor a chocolate artificial . Hmmm... No. Aprieto otra tecla. La goma suave cede a la presión, la pantalla se queda momentáneamente en negro. Y aparece él. El mismo hombre con (sin) el mismo rostro. Los bultos informes y violáceos. La voz deformada apenas audible bajo las capas de tejido rojizo. Intento ser razonable: no puede tratarse de la misma persona, sin duda sufre la misma enfermedad, pero no puede ser él. Extraordinary people: The Man with No Face, se titula el documental. Su deformación se debe a una afección de los vasos sanguíneos del rostro, que crecen hasta que el tejido se expande. La voz en off, distante y fría, desgrana los datos: se llama Xosé; vive en las afueras de Lisboa; cada día recorre la distancia desde su casa hasta la céntrica plaza del Rossio, donde se sienta a contemplar la vida que pasa deprisa frente a sus ojos; desde que su enfermedad comenzó a deformarle el rostro, a los catorce años, el tiempo dejó de tener sentido para él. Los lisboetas y los extranjeros le contemplan con más o menos descaro, a veces con horror, otras con compasión. Quiere operarse para pasar desapercibido.

Thursday, March 27, 2008

Just to let you know...

Arrived safely. Forgotten all my English. Now off to the city.
Cheers!

Wednesday, March 05, 2008

Anécdotas de la historia del cine, I: ¿Verdadero o falso?

Durante el rodaje de Gladiator, Crowe trató de convencer en varias ocasiones al director, Ridley Scott, de que le permitiera introducir un deje español en los diálogos de su personaje: el actor consideraba que su interpretación del general Máximo ganaría en realismo.

Monday, February 18, 2008

Detalles estúpidos

Antes de contar una anécdota, suelo llamar la atención de mi interlocutor sobre dos puntos: primero, nunca recuerdo mis fuentes (puedo haber leído la historia en la revista Muy Interesante, o puede que haya surgido en una conversación insustancial con mi vecino en el portal, o tal vez la he escuchado de boca de un alumno al pasar por el seminario) y segundo, mi memoria va por libre y le encantan los pequeños detalles sin importancia. Esto último se aplica también a los libros que leo. Ahí van unos ejemplos:

De La Historia Interminable (M. Ende):
La letra de la cancioncilla que le cantan a Bastián B. Bux sus compañeros de clase (bullies!). La traducción, para ser exactos.
Gordo, gordote,
sentado en un bote.
Si el bote se hunde,
el gordo se funde.
¡Bueno está que abunde!

De El Gran Gatsby (F. S. Fitzgerald):
El exprimidor eléctrico de naranjas que se entraba en la cocina de la mansión de Gatsby. Exprimía una naranja cada vez que un mayordomo oprimía un botón.

De La Ciudad y los Perros (Mario Vargas Llosa):
Teresa le teje a uno de los protagonistas una chompa color canela.

Aunque haya olvidado los nombres de los personajes, el argumento, el contexto histórico y social y hasta el desenlace, estas pequeñas estupideces permanecerán en mi memoria para siempre.

Thursday, February 14, 2008

Ah, Paris, Paris... Paris toujours! (Alphonse Daudet)





























(Fotos de mi escapada a París en mayo del 2007: el Arco de Triunfo, el Louvre, los jardines de Versalles, la -inevitable- Torre Eiffel y el Moulin Rouge, que quedaba a menos de cinco minutos de nuestro hotel).

Monday, February 11, 2008

Juno

Como indecisa crónica que soy, prefiero llegar al cine con la película ya escogida, sobre todo si mis acompañantes sufren del mismo mal que yo. Dos viernes ha (curiosa y arcaica construcción, pardiez), sin embargo, A., R. y yo nos encontrábamos en el hall de los cines Van Gogh, a dos minutos escasos de que comenzase la sesión de las once menos cuarto, tratando de decidir entre Expiación y Juno, a la que desde su estreno en España han colgado la etiqueta de "película independiente de pequeño presupuesto". Yo me inclinaba por Juno por las siguientes razones: prefería ver una comedia antes que un drama de época, de cierta complejidad argumental además, (viernes por la noche, necesidad de evasión... "Sin tele y sin cerveza, Homer pierde la cabeza"); la sempiterna mueca de Keira Knightley, por no mencionar que convirtiera a Elizabeth Bennet en un tópico de heroína romántica; la prometedora crítica de Juno que había leído en algún periódico el miércoles anterior; y por último, el hecho de que se tratase de una comedia calmaría nuestras conciencias si decidíamos entrar a la sala cargados de palomitas (nunca como palomitas si se trata de dramas, Woody Allen o cine europeo en general... Una conserva aún ciertos principios). Convencidos por mi argumentación impecable (y porque estaban recogiendo las últimas entradas y los acomodadores se dirigían hacia las puertas para cerrarlas tras el paso de los rezagados, por no hablar del cansancio y las pocas ganas de discutir tras una larga semana de trabajo), mis amigos se encogieron de hombros y pedimos entradas para Juno.
La película en sí no deja de tener encanto, desde el homenaje al cómic de los primeros minutos (¿cómo se llama esa introducción en que se presenta a parte del cast and crew? ¿Alguien?), a la banda sonora, en que predomina lo que yo denominaría happy-indie (recordad que mi cultura musical es más bien limitada). Las interpretaciones resultan creíbles y los diálogos se suceden con naturalidad, con destellos de ingenio que no caen en lo absurdo. La desfachatez de la protagonista, con sus exabruptos erudite/mocking ( "Está clarinete, estoy inseminada", "Tengo una acidez que me irradia hasta la rótula"... Qué ganas de verla en versión original para dejar de estrangular al traductor con la imaginación) exige mayor comprensión y hasta buena voluntad por parte del espectador: Juno puede resultar adorable, pero hay momentos en que te gustaría cogerla por los hombros y sacudirla. Truth be told, a mi amigo, profesor de secundaria, no le pareció adorable en absoluto y soltó un par de carcajadas cargadas de ironía a lo largo de la película (tras tres años dando clase en un instituto público, ha perdido la inocencia y la confianza en el género humano).
Aunque no le di vueltas hasta días más tarde, cuando comentaron la película en un programa de radio que suelo escuchar, el argumento resulta en el fondo previsible y hasta coquetonamente conservador; pese a la naturalidad con que Juno decide acudir en primer lugar, cuando descubre su embarazo, a una clínica abortista (la recepcionista que la recibe parece tener su misma edad y le regala un condón con sabor a mora, tras confesarle que ella lo ha probado con su novio y que "su paquete huele a pastel"... Una adolescente que te da consejos sexuales, lo que toda mujer que va a someterse a un aborto desea encontrarse en la clínica), pese a su peculiar relación con su madre (vive en Arizona con su segundo marido y sus tres hermanastros y se limita a mandarle un cactus cada San Valentín), y pese al giro argumental hacia el progresismo y el apoyo a las familias no nucleares... (no sigáis leyendo si estáis interesados en ver la película), tras tener al bebé, Juno retoma su vida de adolescente en el mismo punto en que la había dejado. No ha tenido que dejar de ir al colegio, donde la miraban pero nunca se metían con ella, consigue afianzar la relación con su novio, entrega a su hijo a la mejor madre posible, a la que por supuesto ha conocido y tratado, y, aunque ha pasado por la experiencia traumática de un embarazo y un parto a los dieciséis años, ni siquiera tiene que acudir a un psicólogo.
To sum up, una versión edulcorada de un asunto que debería haberse tratado con mayor realismo, o la posible visión de Hans Christian Andersen del embarazo adolescente.

Thursday, February 07, 2008

Puedo prometer y prometo...

Que, dado el cargadísimo ambiente pre-electoral (sudores fríos recorren mi cuerpo al pensar el mes que nos espera), de aquí al diez de marzo no escribiré sobre, me referiré a ni mencionaré ninguna de las intervenciones de los candidatos a la presidencia del gobierno de (anti, nuestra, no-, Viva, invención-franquista) España. Reconozco que se estaba convirtiendo en el eje del blog, (nada más lejos de mi intención), de modo que me impongo una cura de abstinencia. Escribiré sobre mis libros de cabecera, sobre mis personajes literarios favoritos, sobre películas, sobre poemas y hasta sobre la tesis, if need arises.

El primer poema que memoricé está incluido en la colección Campos de Castilla, libro que solía coger prestado de la estantería de los libros de mis padres para leerlo, sentada con las piernas cruzadas sobre la alfombra y con el bocadillo de chocolate en la otra mano. No sé si me llamó la atención la métrica (calcada de los viejos romances), o la tragedia que se va desgranando verso a verso, pero gracias a él Machado siempre ocupará un lugar en mi corazón (rompí a llorar la primera vez que escuché, cantado por Serrat -tema incluido en el disco en que puso música a la poesía de Machado-, que solo pretendió ser un hombre bueno).

Siendo mozo Alvargonzález,
dueño de mediana hacienda,
que en otras tierras se dice
bienestar, y aquí opulencia,
en la feria de Berlanga,
prendóse de una doncella,
y la tomó por mujer
al año de conocerla.
Muy ricas las bodas fueron
y quien las vio las recuerda.
Sonadas las tornabodas
que hizo Alvar en su aldea...

http://luis.salas.net/amach114.htm

Tuesday, January 29, 2008

Noticias variopintas

"Madrid, 1968". Persecución de las mujeres que han tenido que someterse a un aborto, persecución de los médicos y sanitarios que las atendieron en su momento, persecución de los facultativos dispuestos a aplicar cuidados paliativos que dignifiquen las últimas horas de pacientes terminales, manifestaciones de obispos en pro de la familia (su concepto de familia) y los derechos humanos (esto es, de los derechos de los seres humanos católicos, heterosexuales y simpatizantes de la jerarquía católica en general y de Rouco Varela en particular)... Cualquier día sintonizaremos Telemadrid (EspeJO DE lo que somos) y nos encontraremos con un sonriente presentador que anuncia que el gobierno de la comunidad, añorando los viejos buenos tiempos, ha decidido por unanimidad retrotraer a los madrileños a 1968.
"Nistal, 2008". Descubiertos altísimos niveles de arsénico en los pozos que abastecen de agua potable al pueblo leonés. Un funcionario de la Junta de Castilla y León advirtió del peligro hace unos años, pero no se consideró necesario alarmar a la población ("Cuando empiecen a atar cabos y asocien la aparición de los tumores con el consumo de agua -son jubilados en su mayoría, tenemos un margen de varios años- , entonces sí tendremos que afrontarlo").
"Little Japs". Nombre con que ha salido al mercado en España una línea de juguetes. Si existe la justicia divina, ahora mismo en Corea dos niños mexicanos protagonizan el anuncio de "Suciosespañoles".
"Conductor de un Audi reclama indemnización a los padres del chico que atropelló". El hijo de puta conducía a 170 km/hora por una carretera con limitación de 90, con una tasa de alcohol en sangre superior a la permitida. Tras atropellar al chico, que no sobrevivió al impacto, y con el fin de tranquilizarse, el muy hijo de puta se bebió un cubata que unos amigos tuvieron el detalle de acercarle cuando se enteraron de lo sucedido y "que le vino muy bien porque estaba muy fresquito", según declaró posteriormente. Ahora el grandísimo hijo de puta reclama a los padres de su víctima 20.000 euros en concepto de daños.
¿Dan o no ganas de exiliarse por momentos?

Wednesday, January 16, 2008

Religión, espiritualidad II

(Advierto que he dormido menos de seis horas y que mi estado de ánimo estos días oscila entre el pesimismo y la apatía: dada la complejidad de los temas que pretendo abordar, no aseguro el resultado).
"¿Acaso el puto Destino no premia las virtudes?" se pregunta Jaime-Lautaro en su desesperación, mientras se interna en la selva portando la cabeza de su amiga Teresa (A. Jodorowsky). Y, aunque la intuición de la trascendencia del espíritu en sus más tempranos estadios suela concebirse como respuesta al misterio de la muerte, la religión, en tanto que producto del razonamiento y ordenación de lo espiritual, responde en primer lugar a un miedo mucho más real y cercano.
En excavaciones de núcleos neandertales se han encontrado cuerpos enterrados en posición fetal y rodeados de restos fosilizados de flores. Mientras las madres frotan con aceite el cuerpo del anciano antes de descarnarlo y enterrarlo, los cazadores se preparan para le expedición. Una mujer que pone a punto su lanza se detiene un momento para deslizar un dedo por la cicatriz, todavía tierna, que zigzaguea por su abdomen . Con los ojos fijos en el horizonte mientras asegura la pieza de piedra que se hundirá en el costado del mamut, reflexiona en los peligros que ha de afrontar y en si vivirá para ver otro amanecer. ¿Acabará aplastada en la carrera enloquecida del animal cuando intente librarse de los cazadores? ¿Existe algún modo, en otras palabras, de asegurar su vuelta?
Que los acontecimientos nefastos se produzcan de modo aleatorio nos trae, pese a los miles de años de evolución (sé que se trata de especies distintas, que el H. sapiens no desciende del H. neanderthalensis... Permitidme la licencia), tan de cabeza como entonces. Para asegurarse la vuelta con caza abundante, la supervivencia de los hijos (con el tiempo, una buena cosecha, que el vino no se agriara, etc.), los grupos humanos concibieron medios de congraciarse con el esquivo destino. Una montaña, un animal, más tarde los espíritus que los habitaban, los de los ancianos sabios que habían transmitido la historia oral de la tribu y las técnicas para fabricar instrumentos que les facilitaran la vida... Bajo la protección de estos entes, el hombre sentía que en cierto modo forzaba al destino, agarrándolo de una oreja, a favorecerlo. A cambio, él portaría una efigie del animal, dejaría los despojos de su carne en las lindes del bosque para los lobos, evitaría, en las noches de luna llena, cruzar los arroyos poco profundos... Tocaría madera, llevaría una pata de conejo o la estampita de San Cristóbal en el coche, no pasaría por debajo de una escalera... El sentimiento religioso surge, por tanto, de la mano de la superstición y con la vocación de domeñar a los hados. Y si pensamos en la cantidad de costumbres que la Iglesia Católica (hablo de ella porque me toca más de cerca, pero estoy segura de que todas las religiones organizadas comparten esta tendencia) no solo permite, sino que alienta, resulta que nunca ha renunciado del todo a sus humildes orígenes: ponle una velita a San Antonio y encontrarás marido; si tienes problemas de vista, rézale a Santa Lucía; con cera, fabrica una piernecita de muñeca, deposítala en la capilla del santo X y deja allí un donativo, verás como en pocos días habrá remitido el reuma. La sublimación del sentimiento religioso corre paralela a la pervivencia de lo arcaico.
Ups... Resulta que el reloj de mi ordenador atrasa y todavía no he dedicado ni media hora al señor Lévi-Strauss y sus teorías sobre el mito. Por el bien de la tesis, lo dejo aquí (de momento).

Saturday, January 05, 2008

El concepto que mi madre tiene de mí (últimamente) o "¿Dónde me han dejado los Reyes el caballo?", Continuación

No creáis que no la entiendo. Se precupa, a veces demasiado, por esos hijos de proletario y nietos de campesinos que se levantan a las once en periodos vacacionales: para mi madre, mi hermano y yo encarnamos la dulce podredumbre de la burguesía que acecha a los honrados madrugadores como ella. Aun así, su celo maternal la lleva a veces a extremos insospechados.

Llego con la compra.
-He traído refresco de limón.
(En casa de mis padres rara vez encontraréis bebidas con gas).
-¿Y eso?
-Para beberme la cerveza.
(Mi hermano tuvo la idea de comprarse uno de esos barriles de cinco litros de Heineken que recomiendan que te bebas en diez días- quedáis avisados por si estáis pensando en compraros uno -, advertencia que él no leyó, y llevaba días recordándonos a todos que no nos cortáramos con la cerveza).
- Serás guarra...
- ¡¡¡Mami!!!
- Perdona hija, quería decir borracha, no sé en qué estaba pensando.
Riéndome, sí, pero un poco ofendida en el fondo, me dirijo a mi ordenador para revisar mis cuentas de correo. A los cinco minutos, mi madre se acerca, se apoya en el marco de la puerta y me dedica la sonrisita "Te he pillado".
- Quéeee...
- ¿Y qué más has compraaaado?
- Chicles.
- ¿Chicles de qué saaaboooor?
Me enseña el ticket de compra."Chicles Orbit Hierba... 2 Eu"
- De hierbabuena.
Se le congela la sonrisita. Recupera la compostura.
- Ah, claro, de hierbabuena, claro, claro, ¿de qué si no?
De qué si no... Santa paciencia.

Tuesday, January 01, 2008

¿De qué nacionalidad es el primer bebé nacido en el 2008 en España?

Los correctores de El País no lo tienen tan claro.

http://www.elpais.com/articulo/gente/boliviano/primer/bebe/nacido/Espana/2008/elpepugen/20080101elpepuage_1/Tes

No dudo de vuestra inteligencia: puede que el niño tenga doble nacionalidad, o que sus padres vayan a inscribirlo como ciudadano de Bolivia en la Embajada, pero dado que no se nos ofrece aclaración alguna, y hasta que la legislación española no determine lo contrario, todo niño nacido en España es español - como diría el divino Aznar con el pecho henchido de amor patrio.
Atentos además a la delicadeza con que el autor del artículo trata, eso sí, los sentimientos nacionalistas y regionalistas de los padres de los otros bebés nacidos el 31 de diciembre (el primer bebé catalán y el primer bebé andaluz). Absortos como estamos en determinar qué es España, o qué son las Españas, ¿empezaremos a mostrar la misma sensibilidad hacia los extranjeros que el ciudadano medio estadounidense ("¿Cuál es la moneda de Reino Unido?" "Uuuhmmm... ¿El dinero de la reina Isabel?")?

Wednesday, December 12, 2007

Dudas, espiritualidad, nihilismo (Nick Cave de fondo)

Me quedan apenas veinte páginas para terminar el libro "Mentiras fundamentales de la Iglesia Católica", de Pepe Rodríguez, quien se despacha a gusto contra los dogmas y la estructura eclesiástica de la Iglesia de Roma. Sin poder evitar transmitir (sin ni siquiera intentarlo, should you ask me) cierto cinismo amargo por las vergonzantes manipulaciones de las fuentes originales y las escandalosas actitudes de muchos padres fundadores, más interesados en el lujo terrenal que en la salvación de los fieles, Rodríguez desmonta uno a uno los principios "incontestables" de la religión católica. Este libro y una intensa charla de amigos una noche en un café me han llevado, como me sucede cada cinco o seis años, a una crisis espiritual a pequeña escala. Aquella noche, M me describió como una católica desencantada con el rito y que había sustituido la religión organizada por creencias "difusas" (el famoso karma del que seguro me habéis oído hablar). Opinaba M que las creencias religiosas conforman la visión de la realidad de los fieles; en las sociedades cristianas, por ejemplo, rige una concepción lineal del tiempo porque la Biblia delimita un punto de origen (la Creación) y un colapso (la Parusía o Segunda Venida de Jesucristo) que marcaría el "fin de los tiempos" (aunque no me parece esta la más correcta de las expresiones, dado que según la teología escatológica, tras el Juicio Final se producirá una Restauración y "todo lo viejo será hecho nuevo"-Apocalipsis 21:5-, con las connotaciones cíclicas que el término "restauración" conlleva). Esta dependencia entre cristianismo y concepción de la realidad, argumentaba M, se aplica a muchos otros niveles, de modo que, aunque renunciásemos a la Iglesia mediante la apostasía, por nuestra filiación cultural nunca dejaríamos de ser católicos ( y yo que tenía "Apostatar (y nunca mirar atrás)" en mi lista de tareas pendientes desde los veinte años... Lástima).
Me parezca bien o no, podría resumir, la formación católica ha determinado de modo inexorable mi percepción de la realidad (y la vuestra si os han educado en las enseñanzas de Jesús, versión Iglesia de Roma). Me pregunto si a los jerarcas les consolaría este triunfo si supieran que rechazo su concepción de la divinidad (y la existencia de una divinidad como tal, truth be told), sus dogmas, su proselitismo trasnochado, sus anacronismos, el papel que reservan a la mujer entre sus filas y otros tantos etc. Mi perfil se aleja mucho, pues, del de creyente modélica (como si me importase), y si están dispuestos a excomulgarme por ello, me ahorrarían meses de papeleo (gracias de antemano, por si acaso).
Desde finales del siglo XIX, además, la percepción de la realidad promovida desde el Vaticano (y por extensión, el cristianismo) ha tenido que ceder terreno a las evidencias difundidas por los círculos científicos; en función de la tolerancia de los altos jerarcas de cada diócesis o (término equivalente entre los protestantes), las relaciones varían desde la templada aceptación (siempre que de algún modo afiancen las enseñanzas católicas -"¿qué es el Genésis sino una metáfora del origen de la vida?"- o no interfieran en cuestiones no negociables, léase investigación con células madre) a la persecución al más puro estilo inquisitorial. La ciencia ha socavado la posición de autoridad incontestable de la que había gozado la Iglesia durante casi dos milenios, hasta el punto de arrebatarle a millones de fieles: quienes antes profesaban una fe ciega en el dios católico ahora defenderían con su vida cada palabra contenida en la revista Nature (todos los quinceañeros pasan por una etapa arrogante -insoportable- como esta). La percepción de la realidad católica discurre, en resumen, en paralelo a la visión científica de la misma: hay quienes se complacen en forzar encuentros, mientras que otros celebran los desencuentros.
Siguiendo la línea de razonamiento propuesta por M, los científicos formados en la religión católica (cristiana) no pueden evitar que sus resultados sirvan, en la medida de lo posible, para corroborar los principios básicos en que han sido educados (así, el Big Bang, el Big Crash y lo que sea que venga después serían trasuntos de la Creación, la Parusía y la posterior restauración... ¿Lo pensaría quien postuló la teoría, el sacerdote católico Georges Lemaître? ¿Estaría en esencia en las conjeturas sobre la relatividad del judío Albert Einstein, que sirvieron de punto de partida a las investigaciones de Lemaître?). La ciencia sometida al férreo control de la Iglesia la favorece: los problemas surgen cuando los científicos van por libre (¿sabría el joven Darwin la que armaría con sus publicaciones cuando embarcó con 22 años en el HMS Beagle dispuesto a recorrer mundo? ¿Por qué el cristianismo prefiere a)no mojarse b)hurgar en cada resquicio para arañar algo del prestigio de la teoría -me refiero a los defensores del diseño inteligente, o c) convertirla en anatema? ).
Conclusiones sobre mí misma hasta ahora: la religión determina la visión del mundo de las personas (visión necesariamente acomodaticia, laxa, o sería imposible el diálogo interconfesional): en ese sentido, sí sería católica; pero, dado que no creo en dios (otra cuestión es la necesidad de espiritualidad, a la que me referiré en la próxima entrada), ¿no traiciono el pilar mismo sobre el que descansa todo el entramado del catolicismo? ¿No estoy negando el sentido mismo a la religión, que pretende acercar a los fieles el conocimiento de la divinidad? ¿Deberíamos establecer una distinción entre el catolicismo como sistema de organización social y la religión católica?
Mañana (o cuando sea) más.

Tuesday, December 11, 2007

Pero si me dan a elegir de entre todas las vidas, yo escojo...

Podría despotricar durante veinte líneas sobre la propuesta de un grupo afín al Partido Popular que, ante los malos resultados de los estudiantes españoles reflejados en el informe PRISA, aboga por eliminar la obligatoriedad de la enseñanza secundaria en el caso de los inmigrantes, que accederían de forma directa a módulos de formación profesional ("¡Mostrémosles cuál es su lugar y cuando se rebelen, de vuelta a su país!"... Mis dotes proféticas empiezan a asustarme). Podría lamentarme del modo en que las administraciones socialistas y populares han lidiado con la eduación en estas dos últimas décadas: los primeros, proponiendo una inmediata reforma radical y a gran escala cuya implantación debería haberse planteado a años vista, dando un margen razonable a los profesores para adaptarse a los nuevos contenidos y metodología; Aznar y sus sucesivos ministros de educación optando por favorecer la educación privada y concertada en el momento en que el sistema público necesitaba una importantísima inyección de fondos para consolidar la reforma; este gobierno limitándose a tímidos remiendos y mirando con disimulo hacia otro lado... Podría.
Os voy a confesar, sin embargo, para que no penséis que el título lo he escrito en mero arranque de nostalgia sabinista, que entre las vidas que como mujer hubiera podido vivir, me llama la de monja aspirante a abadesa a principios del siglo XVI.
De la Taxa Camarae del papa León X (1513- 1521) (las bulas que despertaron las iras de Lutero),
Artículo Cuarto. La religiosa que quisiera alcanzar la dignidad de abadesa después de haberse entregado a varios hombres simultánea o sucesivamente, ya dentro, ya fuera de su convento, pagará 131 libras, 15 sueldos.

Wednesday, December 05, 2007

La vida secreta de las gallinas

Una mesa, unas sillas. Sobre la mesa, dos tazas de las que cuelga el hilo con la etiqueta de una infusión, un vaso de agua, bolígrafos y lápices, hojas sueltas. Dos chicas y un chico con la vista fija en sus respectivas hojas. Una golpea la hoja con el lápiz, la otra apoya la cabeza sobre la mano, el codo lánguido sobre la mesa. El chico dibuja. Suena de repente el tono chillón de un móvil.

A. Se acabó el tiempo. Bien, palabras con "h". ¿Muertos célebres con "h"?
B. Paso.
C. Ni idea.
A. Hemingway, Ernest.
C. Y Humphrey Bogart, qué mal. Tres minutos y se me ocurre ahora.
A. ¿Flores?
B. Hortensia.
A. Lo mismo.
C. Ah... ¿Heliotropo? No estoy segura de que sea una flor. ¿Os suena?
(A y B intercambian miradas)
A. ¿Podría ser "girasol"? Por lo de "helio", sol, y "tropos", lugar...
C. Podría, podría. No recuerdo dónde lo vi, o leí.
(B ha retomado mientras tanto su actividad, ajeno a la conversación de A y C. C se inclina para echar un vistazo a la hoja).
C. Me gusta este.
B. ¿Cuál?
C. El de la gallina.
B. Mm... ¿Gallina?
C. ¿Esto no son plumas?
B. De acuerdo, es una gallina (añadiendo pequeños detalles a su dibujo, con una precisión rayana en la ternura). Yo diría que la están sodomizando.
(Para la comprensión de esta breve pieza, ruego a los lectores que visiten el blog de Shady Blond Guy, cuyo link aparece a la derecha de sus pantallas bajo el epígrafe "The Circle", para echar un rápido vistazo al dibujo de B. ; si a un director muy desesperado se le ocurriese llevar a escena "La vida secreta de las gallinas", tal vez podría proyectar la imagen unos quince segundos en una pantalla en blanco situada detrás de los actores).
C. ¿Sodomizando! (La actriz pronuncia a la leonesa; comienza con una tímida interrogación para remarcar con claridad la escandalizada exclamación final)
B. (Mirándola extrañado). Sí, sodomizando. ¿Ves? Ahí tienes las cadenas, el collar...
(Los ojos de C. , como platos, se posan alternativamente en el dibujo y la cara de B. Abre la boca, extiende las manos como si fuese a formular una pregunta. Entonces suena su móvil, mantiene una breve conversación).
C. Era R. Lleva cinco minutos esperándome frente al Slálom.
A. ¿Te vas, entonces?
C. (Recogiendo su abrigo). Corriendo.
B. ¿Qué hora es?
A. Las nueve y veinte.
B. ¿Ya? (Se levanta, se estira). Creo que me voy también.
A. (Recogiendo las tazas) ¿Qué vais a hacer con los dibujos? ¿Los tiro?
B. No, no. Me llevo el mío de la gallina sodomizada.
(A y C intercambian miradas).
A. ¿La gallina qué?
B. (Con toda la naturalidad del mundo e inocencia en cada uno de sus gestos) Sodomizada.
(A observa con atención el dibujo de B. Nuevo intercambio de miradas entre las chicas).
C. B., ¿tú sabes lo que es la sodomía?
B. Sí, por supuesto. Esa práctica sexual en que uno se deja dominar por el otro, ya sabéis, látigos, cuero negro... De ahí las cadenas de la gallina.
(A se sienta. C se quita el abrigo)
C. Verás, tenemos algo que explicarte.
A. Sí, no vaya a ser que te dé por experimentar un día y pidas que te sodomicen.
C. Cierto.
A. Verás, en la Biblia se menciona la ciudad de Sodoma, en que...
(Sube el volumen de una pieza de música clásica, animada, casi juguetona. A y C gesticulan, B se sienta a escucharlas. Cae el telón).

Friday, November 30, 2007

Para no romper el ritmo...

Y dado que estoy, con franqueza, harta de política, de mis paranoias, de mis frustraciones, de mis decepciones, de sentir que no estoy a la altura, de mis dudas, de lo que se me viene encima y de no saber qué será de mí en año y medio, para continuar con la línea de los chicos de The Ring (mis chicos)- cuyos blogs, a un click de ratón de distancia, os recomiendo- , y en lugar de oscurecer este sol del último día de noviembre con el relato de mis penurias, me limitaré a traducir Bohemian Rhapsody.
Hmm... Bohemian Rhapsody no se deja traducir con la facilidad que me esperaba (lo dejo para otro momento). Como premio de consolación, la menos conocida pero mucho más sugerente Body Language (los jadeos que se marca Freddy os los tendréis que imaginar, me temo).

DAME TU CUERPO
DAME TU CUERPO
CUERPO
DAME TU CUERPO
NO HABLES NO HABLES NO HABLES NO HABLES
NENA NO HABLES
LENGUAJE CORPORAL
LENGUAJE CORPORAL
LENGUAJE CORPORAL
DAME TU CUERPO SOLO DAME, SÍ, TU CUERPO
DAME, SÍ, TU CUERPO
NO HABLES
LENGUAJE CORPORAL HUH HUH
LENGUAJE CORPORAL LENGUAJE CORPORAL
TIENES LABIOS ROJOS
SERPIENTES EN TUS OJOS
LARGAS PIERNAS ESTUPENDOS MUSLOS
TIENES EL MAS LINDO TRASERO QUE NUNCA HE VISTO
DERRÍBAME PARA UN SEIS EN CUALQUIER MOMENTO
MÍRAME, YO TENGO UN CASO DE LENGUAJE CORPORAL (x4)
DE LENGUAJE CORPORAL DE LENGUAJE CORPORAL
SÍ CUERPO SEXY CUERPO SEXY SEXY
QUIERO TU CUERPO NENA ERES ARDIENTE
LENGUAJE CORPORAL [...]

Uf. Siento lo de las mayúsculas, he cortado y pegado una traducción (llamadme perezosa y lapidadme, pero el que esté libre de pecado, etc). Observaciones:

  • "Tengo un caso de lenguaje corporal", literalmente "I've got a case of body language". En español se prefiere reservar el término "caso" (Med.) para contextos más formales, aunque caben dos posibilidades: yo escogería "Tu lenguaje corporal me pone malo", con las variantes "Tu lenguaje corporal me pone", a secas, (aunque se aleja muchísimo del original), o "Tu lenguaje corporal me pone malito" (donde se lee "malito" entiéndase "cachondón"). La segunda opción pasaría por conservar la traducción literal, aunque esto llevaría a tener que explicar con aire gafapastil: "En realidad el término "caso"...".
  • "Derríbame para un seis en cualquier momento". "Knock me down for a six any time". To knock someone down: To have intercourse (sexo) with him, her, without feelings (Urban Dictionary). Six: In military terms, six refers to either the commanding officer in a particular group, since the commander is usually "in the rear" (detrás) or at the 6-o'clock position compared to the other members of the group. Or it can mean behind you (detrás de ti) (your 6-o'clock) (Urban Dictionary). ¿Seré yo que tengo la mente sucia y veo una invitación a "the love that dare not speak its name" cuando Freddy se ofrece a actividades mucho más inocentes, como, no sé, tomar seis tazas de té tirados en el sofá?(Con todo, ¿derríbame para un seis en cualquier momento?).
  • Visto lo visto, y dado que Freddy nunca ocultó su homosexualidad, ¿a qué viene ese afán por traducir "baby" por nena? Me refiero a esa descripción que da de su "baby": "you've got red lips/snakes in your eyes/long legs, great tighs/you've got the cutest ass that I've ever seen" (carraspeo). Me encanta la ambigüedad del inglés en estos casos, aunque, ¿cómo traducir "baby"? ¿Por el tralladísimo "cariño"? ¿Cielo, amor, tesoro?

Wednesday, November 14, 2007

¿Qué salida tienen las carreras de letras? (Anuncio encontrado frente a la Facultad de FyL)

"Se busca compañera para piso de relax. Alojamiento gratis. Altos ingresos. Interesadas llamar al XXX XXX XXX"

Thursday, November 08, 2007

Redescubriendo viejas glorias

Mientras batía ayer noche los huevos para una tortilla francesa (¿el secreto? Batirlos a conciencia y tener una sartén lo más antiadherente posible), encendí la televisión, puse la Sexta... Y tuve un déjà vu semejante al del amigo Proust cuando mojó la magdalena en tila y el olor inundó sus fosas nasales retrotrayéndolo a la infancia. Wyoming, alzando los brazos y fingiendo horror ante la desfachatez de una subordinada en la parodia perfecta de un biempensante de pro, me devolvía a los domingos en que me atrincheraba en el sofá dispuesta a defender el mando con mi vida para disfrutar la hora larga del Caiga quien Caiga original. Los chicos de negro habían sido sustituidos por mujeres sobrias e inteligentes, pero el ritmo del programa me resultaba familiar. Wyoming y su colaboradora comentaban, tras esta larga introducción por la que me disculpo, la salida del historiador César Vidal en cierta cadena radiofónica cuyo nombre no pronunciaré porque, de hacerlo más de siete veces en este blog, todos los monstruos del Necronomicón abandonarán su cárcel de papel y acabarán con la raza humana (respetarán tu vida y la de Jiménez Losantos, lo que implica que pasarás el resto de tu existencia vagando por las ruinas de nuestra civilización en compañía de este personaje). El ínclito Vidal, con cuyas Biografías siempre tropiezo en la Muy Interesante (Isabel la Católica, una reina sin tacha, madre del Estado Español; Hernán Cortés, un brillante estratega que contribuyó a difundir la fe católica entre los antiguos mexicanos... And so on and so forth), se despachaba a gusto contra la ILGA ("International Gay and Lesbian Association") a propósito de uno de los carteles con que esta organización anunciaba su festival de cine en que aparecía el rostro de un niño con un termómetro en la boca (yo he visto el cartel y me parece de lo más inocente, el tipo de fotografía que podrías encontrarte en la planta de pediatría de un hospital). No le tembló la voz al señor Vidal al afirmar que el Consejo de la ONU había rechazado la solicitud de pertenencia de ILGA porque dicha organización cobijaba grupúsculos que abogaban por la legalización de la pedofilia, aberración que, en sus palabras, se insinuaba en la imagen que ilustraba el cartel.
ILGA-Europa tiene estatus consultivo en el ECOSOC (Consejo Consultivo Económico y Social) de la ONU desde 2006, señor Vidal, como se encargó de recordarle la compañera de Wyoming, aunque países como Egipto y Sudán, con la inestimable ayuda de (¡sorpresa!) los Estados Unidos, lideraron una campaña de desprestigio y radical oposición a la entrada de grupos de defensa de los derechos de personas homosexuales, bisexuales y transexuales.
Sigamos la senda que nos marcan el señor Vidal y sus colegas: convirtamos España en una sociedad en que solo tengan cabida los heterosexuales católicos que puedan demostrar que sus ancestros en tercer grado ya habitaban esta península nuestra, que formen una familia en que el hombre se encargue de proveer y la mujer de criar a los hijos...¡Como Dios manda! ¡Que vuelvan los casinos y esa institución tan añorada por algunos de "las queridas"! ¡Enseñemos a los inmigrantes cuál es su lugar, y cuando no podamos seguir explotándolos vilmente, mandémoslos de vuelta a su país! ¡Convirtamos el día del orgullo gay en el día del orgullo "mashote" y tuneemos sus carrozas mariquitas! (visualizadme con los brazos en alto y las cejas puntiagudas de Wyoming).
Ay...

Tuesday, October 30, 2007

Por qué tiene sentido declararse feminista todavía

Anuncio de la línea "Todos Jugamos", Compañía de juegos electrónicos Ubisoft, para la campaña de Navidades 2007: la marca, "Imagina Ser"; el target, niñas de entre ocho y catorce años.
En una sala, varias niñas juegan con cachorros hasta que aparece otra vestida con bata blanca que les recuerda que no deben jugar con sus pacientes. La voz en off, femenina y jovencísima, anima a las chicas a comprarse los juegos "Imagina Ser", que les permitirán jugar a ser veterinaria, diseñadora de moda, cocinera... O mamá (los sujetos de la página web que he consultado juran y perjuran que las "profesiones" fueron escogidas mediante "exhaustivos estudios").
Cada vez que lo veo, y mientras reprimo las náuseas, me pregunto cuántos padres y madres regalarían a sus hijos varones un videojuego titulado "Imagina Ser Papá"; la última vez que lo emitieron traté de imaginar la reacción de un padre del tipo "No tengo nada en contra de los homosexuales... Pero es una enfermedad que debería ser erradicada" en el caso de que su niño de siete años se le abrazase a la pierna para suplicarle con sus enormes ojos marrones que por favor, por faaaavoooor, le regale para Reyes el videojuego "Imagina Ser Mamá".